CONSUMO DE PORNO Y CAMBIOS EN LAS PRÁCTICAS SEXUALES (I): EL PODER DE LA PORNOGRAFÍA.

Mis últimos libros publicados sobre pornografía y educación sexual, escritos para ayudar a familias y profesionales, en la compleja tarea de afrontar los retos que tienen nuestros menores y jóvenes, en una sociedad digital convertida en referente y modelo educativo. Si quieres saber más visita el apartado libros en mi web.

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Este artículo se publicó por primera vez en 2022 y se ha actualizado en 2025. En mi libro ¿HABLAMOS DE PORNO? profundizo en este tema.

Introducción

Dos testimonios para abrir boca, que ilustran perfectamente un hecho incontestable: El porno violento está transformando el patrón de relaciones sexuales de jóvenes y mayores. Y no hacemos nada para aminorar sus efectos devastadores.

“En mi insti las chicas más populares y guais son las que hacen mamadas sin problemas, por unos apuntes o por que sí, sin más. Acostumbran a decirlo como si fuera un logro conseguido. Claro que, así tienen muchos amigos. O lo hacen por detrás. Es muy habitual porque así no se quedan embarazadas, pero algunas, me consta, se han contagiado una infección sexual”. R. 16 años.

En los últimos meses he tenido el placer de informar en diferentes TV, congresos y cursos, de la serie documental (4 capítulos de 1 hora)GENERACIÓN PORNO, un hito histórico en el estudio del fenómeno de la pornografía (que yo prefiero denominar Películas Sexuales P.S.) en el mundo. Ha tenido una acogida extraordinaria constituyendo, sin duda alguna, un antes y un después del estudio del fenómeno de la pornografía en nuestro país, pese a que algunos/as les provoque urticaria. La docuserie ya ha tenido algunos premios. No es para menos. Aquí tienes mi opinión y colaboración.

En la serie Pubertat, los chicos comparten, gozosos y entusiasmados, vídeos porno de personas amputadas.

Es probable que, a algunos, estas salvajadas puedan acabar excitándoles, circunstancia por la que tendríamos un verdadero problema: un grave trastorno de la conducta sexual. No ha de sorprender, porque no tienen otro modelo de conducta alternativo radicalmente diferente a ese, al que pueden acceder cuando quieran sin ningún control. Sin ninguna preparación previa.

Dos nuevas series a recomendar: Adolescencia y Pubertat, más recientes pero que plantean situaciones similares: los efectos extraordinarios de la omnipresencia de las pantallas en la vida de todos los menores y jóvenes del planeta, porque donde quiera que haya un smartphone, allí estará el porno violento. También el aprendizaje de los hechos sexuales a través de la pornografía. El 95% de los jóvenes consume o ha consumido pornografía, siendo un 90% de esas representaciones, de carácter violento.

Opino que el consumo de Películas Sexuales Pornoviolentas (PSP), término que me gusta más, parece estar transformando las prácticas sexuales de nuestros jóvenes, de tal manera que, dentro de unas décadas, las conductas sexuales puede que no tengan mucho que ver con las de generaciones anteriores. Estas películas  ofrecen una frivolización del sexo rápido, entendido como respuesta puramente fisiológica, dentro de una sencilla tabla de gimnasia sexual cuya finalidad es provocar una imponente y duradera erección, la eyaculación y el placer del actor. Ella está a su entera disposición, con sus oquedades dispuestas a ser penetradas.

Y punto. Y muchos “regalitos”: Algunas infecciones de transmisión sexual  (ITS), infecciones que, algunas de ellas, en España han crecido casi un 250%. O, por ejemplo, un congreso mundial de especialistas advertían que el 95% de los casos de cáncer de cérvix están relacionados con el virus del papiloma humano.

La frivolización de las relaciones sexuales es un hecho en determinados sectores juveniles: mamadas a cambio de cualquier cosa. Llevo advirtiéndolo desde hace años: el consumo precoz y abusivo de pornografía violenta parece estar transformando las conductas sexuales de nuestros jóvenes, afectando a toda una generación. Ahora, una investigación de la Universidad de Barcelona ofrece datos reales de esos cambios. Enhorabuena a los/as investigadores/as.

Por ejemplo, se señala que el 2,6% de los jóvenes en nuestro país reconocen haber intercambiado sexo por ‘dádivas’, hecho que, a juicio de los investigadores, es una forma de «explotación sexual», ya que a cambio recibe «recompensas, atenciones o dinero». Este fenómeno afecta más a los jóvenes españoles que a los europeos. También se señala que el 17,8% de los jóvenes españoles dicen haber sufrido violencia sexual en el último año: ellas sufren más casos pero ellos, los más graves.

Un reciente estudio señalaba que uno de cada tres menores ve normal ganar dinero vendiendo contenido sexual. Se estiman en, al menos, 6 millones de chicas jovencitas que tienen página en OnlyFans, ganando cantidades astronómicas, según afirman diferentes fuentes, supongo interesadas..

Vi con interés esta producción de 2023. Me han interesado las actitudes, conductas y valores sexuales que predominan en determinados grupos de adolescentes españoles y que aparecen en este film. Sigue vigente una visión masculina del sexo, donde las chicas se prestan a las imposiciones de ellos para estar en la onda y ser aceptadas. Todo ello regado con grandes dosis de alcohol y drogas. Las pautas que promueven las películas sexuales pornoviolentas parece que siguen siendo el modelo que arrasa, porque lo han aprendido bien, metiendo muchas horas. Luego tratarán de emularlo a la menor oportunidad en sus primeros acercamientos sexuales. La imposición de la mamada, sin higiene y sin condón , es la rutilante estrella. Y mas tarde a por otra. Y luego dicen algunos interesados “que no pasa nada”.

En este blog tienes varios artículos de otras tantas películas que ilustran claramente esto que trato de decir. Por ejemplo este y este.

Por cierto, en el XIV Congreso Anual de la Sociedad Española de Cirugía Bucal se vinculaba el cáncer de orofaringe, más prevalente en mujeres, con las prácticas sexuales orales.

Violencia sexual gratuita

El porno brutal, visto precozmente y de manera abusiva, puede alterar profundamente la capacidad humana de empatía y compasión. Trastoca la capacidad cerebral de la sensibilidad. Eso es lo que se pretende en realidad: que el sufrimiento no te afecte, que seas insensible al dolor de una persona vejada, agredida, humillada hasta limites insoportables, un trozo de carne con un agujero…y que te dé placer haciéndolo y, a ella, disfrute igualmente al experimentarlo. La perversidad al límite, como cuento en esta serie de 4 artículos.

¿Qué lleva a la industria del cine porno a producir vídeos brutales, inhumanos, hasta límites insoportables? Dos razones: impactar al máximo en quien los visiona, de manera que el morbo -que a todos nos atrae- de lo raro y prohibido les induzca a visionarlos y, en segundo lugar, ofrecer novedades imprescindibles para quienes son adictos a las películas sexuales pornoviolentas (PSP). Esto, en Psicología, se llama tolerancia: cada vez necesitan más tiempo viendo películas sexuales y cada vez los contenidos deben ser INEVITABLEMENTE más fuertes y violentos. No hay límite. Y en las webs porno pueden encontrar cualquier cosa que necesiten. Cualquiera.

¿Qué necesidad hay de producir estas salvajadas? Dinero y solo dinero, sin importar las consecuencias. Como el tabaco el alcohol o las drogas. No quiero pensar el efecto que puede tener ver esas barbaridades en un niño de 6 años, exponiéndose a infinidad de propuestas en las que se evidencia que la violencia sexual es aceptable, cuando en realidad, tal cosa no es sexo, es violencia. Y punto.

Niños y jóvenes que asisten emocionados y excitados a un catalogo de parafilias considerándolas como normalidad, cuando en en sentido estricto no son más que un listado de trastornos de la conducta sexual. No todo vale. Un menor no tiene el cerebro maduro para poder interpretar el sentido y el significado de esas imágenes bárbaras, ni evaluar sus consecuencias, porque su córtex cerebral no está desarrollado.

Vuelvo a reiterar una vez más, la absoluta necesidad y urgencia de que las familias hablen con sus hijos/as menores. Los niños/as (tampoco parece que sus progenitores) no tienen ni idea de los riesgos reales que les acechan, ni se imaginan sus efectos en su mente en desarrollo, que es como una esponja que absorbe todo, pero que prioriza los estímulos sexuales por razones elementales de supervivencia de la especie, inserta en nuestro ADN desde el origen de la misma, porque son novedosos, superestimulantes, emocionantes y placenteros. Además, absolutamente gratis a cualquier hora del día o de la noche.

Todos los niños y niñas necesitan saber determinados hechos sexuales. Si no se le dan respuestas adecuadas en casa o en las escuelas, buscaran respuestas fuera. Sí o sí, porque siempre ha sido así. Máxime en una sociedad hipersexual hasta las trancas.

Padres y madres que parecen vivir en otro mundo, abducidos también por el smartphone, consumidores así mismo de porno, en su mayoría, lamentarán su desidia en estos asuntos. No se pueden dar, de ninguna de las maneras, las llaves de un coche F1 a un menor sin ninguna clase teórica. Es una irresponsabilidad y debería constituir un delito. Este tipo de películas están promoviendo unas vivencias sexuales caracterizadas por la frivolización del sexo fisiológico, una descarga biológica, destacando el poder del hombre ejercido con una brutalidad sin límite en no pocas representaciones. Un reciente informe del Senado francés, revelaba que el 90% de los vídeos que ven nuestros menores contienen violencia sexual REAL.

El porno violento tiene un poder adictivo extraordinario y se convierte en un modelo de comportamiento, que se aprende a una edad donde el sexo es fundamental, por lo original, sorprendente y gratificante. El deseo sexual es el motor de la supervivencia de la especie humana, una necesidad evolutiva desde hace miles de años, en cuyo ejercicio ilimitado, la naturaleza recompensa con el premio más codiciado: el orgasmo. El placer sexual, es el cebo que se pone en el anzuelo de la reproducción. Es verdad que el adulto, con su córtex desarrollado, puede decidir en todo momento, pero no así un menor.

La búsqueda de ese placer ha sido, es y será una motivación muy poderosa del comportamiento humano. Por ello hay que “regularlo” , es decir “educar” en un uso saludable y responsable.

Internet, prodigio de la tecnología

Preciso es reconocer que, en los últimos 30 años, Internet nos ha cambiado la vida, las relaciones y el tiempo libre, tanto a menores como a adultos. La pandemia por el coronavirus, con el aislamiento social obligado, no ha hecho más que agravar esta situación, incrementando significativamente el tiempo que se dedica a navegar por la red.

Pues bien, es indiscutible que Internet es un prodigio de la tecnología y un invento maravilloso que ha contribuido decisivamente a una transformación extraordinaria en la sociedad, pero también ha venido acompañada de riesgos importantes de salud que es pertinente conocer. Internet está siendo utilizado para crear individuos consumidores compulsivos, adictos a las pantallas y sin pensamiento crítico. Por eso quienes lo crearon y desarrollan, tiene prohibido utilizar las pantallas en los colegios de sus hijos/as. ¿Por qué será?

Ha de quedar claro que el smartphone está diseñado para enganchar, proceso que ha supuesto una inversión multimillonaria. Y lo han conseguido, obteniendo beneficios megamultimillonarios, de manera obscena, sin importarle las consecuencias. En este artículo hablo de ello.

Uno de estos riesgos, a mi juicio muy relevante, es el consumo de pornografía, particularmente la que ofrece diferentes dosis de violencia. La inmensa mayoría de los menores y jóvenes (también adultos) consumen porno con ese tipo de características en Internet. En España, algunos comienzan a los 8 años, otros incluso antes. Las niñas algo menos, pero en determinados países como Suecia o Australia ya se están acercando a las pautas de los chicos, en torno a los 16 años.

El estudio Pornografía en las Islas Baleares lo deja claro: Un 91,7 % de chicos y un 89,3 % de chicas han visto pornografía regularmente en los últimos dos años.

Estoy seguro de que prácticamente la totalidad de los jóvenes antes de los 20 años, habrá visto porno y lo consume habitualmente.

Dada la importancia de este tema, lo analizaremos en este y otro artículo.

Los efectos del consumo de pornografía -que yo denomino Peliculas Sexuales (P.S.)-han sido descritos en numerosos artículos de este blog y en los libros TUS HIJOS VEN PORNO. Uno de los estudios más prestigiosos y conocidos, realizado por un equipo de  investigadores de la UNIVERSIDAD de INDIANA dirigido por Paul J. Wright, concluía que: que las personas que consumen pornografía más frecuentemente, tienen una mayor probabilidad de tener actitudes favorables a la agresión sexual y de llevar a cabo conductas reales de agresión sexual, en comparación con las personas que no consumen pornografía o que consumen pornografía con menos frecuencia. El consumir porno violento sería un factor exacerbante.

Sabemos que si este consumo es precoz, es otro factor que incrementa esa probabilidad, así como la ausencia de una #educaciónsexualprofesional y científica, entre otras muchas variables. En este blog, hemos hablado en varias ocasiones  sobre el poder adictivo del sexo y, en particular, del consumo de  las películas sexuales sean eróticas (PSE) o pornoviolentas (PSP), por ejemplo en esta serie de 6 artículos.

La adicción a la pornografía, por señalar un efecto conocido, es uno de los efectos más estudiados y ha sido analizado en mi ponencia a las III Jornadas sobre Pornografía y violencia sexual de la URJC de Madrid, en noviembre de 2025.

Desde hace más de cuatro décadas hemos advertido del poder de la pornografía, porque por aquella época ya era consciente de sus efectos tanto en la clínica como en los estudios y cursos de formación específicos que seguía.

Claro, porque su desarrollo cerebral les hace completamente vulnerables.

Cualquiera que tenga un móvil con acceso a la red puede hacerlo, porque la industria del porno y sus algoritmos tiene como objetivo que, más temprano que tarde, ese menor se tope con el porno y hacer de él un consumidor más, a ser posible adicto, al igual que pretenden las tabacaleras o los lobbies del alcohol o los cárteles de la droga. No es que el chaval busque porno, no, es que el porno le buscará a él. Y al final lo atrapará ofreciéndole todo tipo de milongas, vídeos morbosos e impactantes. Casi no hay escapatoria,

No podemos entender el consumo adictivo del porno si no lo ponemos en relación con el consumo adictivo de otras sustancias y actividades como las apuestas o los videojuegos. Ni tampoco entender la industria pornográfica con el resto de industrias que hacen negocio con las adicciones. Todas giran en torno a manipular esa “debilidad” humana, influyendo en los sujetos, despersonalizándolos para que no ejerciten sus capacidades de autocontrol.

Sí aceptamos que un anuncio en TV de 20″ influye en las conductas de los espectadores, ¿Cómo no va a influir ver vídeos porno violentos durante cientos de horas, incluso miles en la juventud? Sí un jugador de fútbol o  una actriz famosa influyen en diferentes decisiones de sus jóvenes admiradores, por ejemplo en cuestiones estéticas corporales, es razonable pensar que los actores  y actrices también son modelos de conducta, en un aspecto de gran motivación y atractivo como la sexualidad. Pensar que eso es ficción es una de las falacias interesadas más sorprendentes -vendidas hábilmente por quienes viven del negocio y de los consumidores- sobre las películas sexuales.

Si quieres profundizar en esta cuestión de la ficción y realidad, aquí tienes dos artículos en donde analizo la cuestión.

No tengo dudas de que consumir, con frecuencia, vídeos pornoviolentos, en un contexto de excitación y placer, puede producir cambios de muy diferentes órdenes en los comportamientos de quienes se exponen reiteradamente. Pueden afectar, en diferentes grados según cada caso, a la información, los valores, a las actitudes y a sus conductas sexuales, máxime si son menores vulnerables con su córtex cerebral con dificultades para evaluar las consecuencias de sus actos.

Uno de los mensajes perversos de estos vídeos es mostrar que los trastornos de la conducta sexual son normales y que cualquier practica sexual, sea la que sea, es aceptable. Entre otros aspectos, dos conductas deberían preocuparnos especialmente: la asfixia/estrangulación y la penetración anal, cuando es impuesta. La asfixia en jóvenes ha sido analizada, por ejemplo, por la australiana Mareé Crabbe, experta en adolescentes, promoviendo una campaña con el hashtag #strangulation.

Dentro del conjunto de las parafílias, es decir trastornos de la conducta sexual, la asfixia sexual, de denomina Asfixiofilia, siendo una de sus características más significativas el hecho de sentir atracción por estrangular, asfixiar o ahogar a la pareja durante el acto sexual, supuestamente con su consentimiento, y sin llegar a producir daños letales. Aunque habría discusión acerca de qué término es el más adecuado (asfixia o estrangulación), conviene subrayar los riesgos que tal práctica pudiera comportar, para la victima, en edades precoces, sin el conocimiento ni la precisión suficiente relativa a la fuerza que se puede infligir/soportar, máxime si hay consumo de sustancias estupefacientes. Hay testimonios de chicas muy elocuentes.

Como bien ha señalado Maree Crabbe (cofundadora y directora del proyecto australiano de prevención de la violencia y promotora de la campaña #strangulation, dada su generalización en jóvenes) necesitamos conversar con los jóvenes sobre este tipo de prácticas sexuales como la asfixia/estrangulación informándoles de los riesgos que puede comportar, ya que no es algo que se pueda hacer de manera segura y que esas prácticas, que aprenden en la pornografía, RRSS y que están configurando sus experiencias sexuales, no son prácticas saludables.

La estrangulación, es una forma muy peligrosa de prácticas sexuales, que se exhibe a menudo en la pornografía, especialmente en jóvenes. Puede ser letal. Un estudio obtuvo que el 23% de los casos de VG y agresión sexual involucraron estrangulamiento.

Hay muchos vídeos en RRSS donde se muestra la técnica. El estrangulamiento también es muy peligroso porque predice el futuro feminicidio de la pareja, es decir, el asesinato de mujeres por parte de sus parejas. En este otro artículo se advierte que el estrangulamiento, ora sea como práctica sexual ora como una forma de coerción, es un alto predictor de violencia letal de género.

Veamos algunos trabajos de investigación.

Dada la frecuencia de esta práctica en las Películas Sexuales Pornoviolentas (PSP) hay que hablar con los menores y decirles que NUNCA USEN ese tipo de prácticas sexuales por su peligrosidad. Necesitan otras fuentes de información más adecuadas y científicas así como un modelo diferente de comportamiento sexual, respetuoso, consentido y seguro.

Diferentes datos indican que la violencia sexual, particularmente en menores, sigue creciendo en todos los países constituyendo una gran preocupación y también cierta alarma social. ¿Por qué este aumento? En otras entregas de este blog nos hemos acercado a esta compleja cuestión. Sin embargo, en estos dos artículos trataremos de aproximarnos a esta influencia, bajo la hipótesis de que el consumo abusivo de películas sexuales pornoviolentas es un factor a considerar.

Los vídeo juegos y el porno

Pero no solo el porno contribuye. Todo va sumando en pro de la violencia asociada a la sexualidad. También determinadas canciones con violencia sexual, cantadas por quienes son considerados héroes y que sus admiradores les siguen a pies juntillas, por ejemplo en cuestiones de estética como el corte de pelo, o los pantalones de moda. Este tema ha sido abordado en otros artículos de este blog. Vivimos en sociedades cada vez más intolerantes y violentas. ¿Qué modelo, entonces, tienen nuestros infantes?

Así mismo los vídeojuegos, aparentemente inocuos, presentan un riesgo notorio, porque es allí donde la industria invierte a mansalva como un nicho de mercado privilegiado. Cualquier lugar donde recalen los jóvenes allí estará la industria, los pederastas, pedófilos o proxenetas Y hay vídeojuegos extremadamente violentos que incorporan contenidos pornográficos que promueven la prostitución o las agresiones sexuales.

Como botón de muestra, GTA es uno de los videojuegos para mayores de 18 años, más populares. Hay niños de 8, 10 y 12 años, que lo juegan. En ese juego además de porno, hay violaciones y asesinatos a prostitutas (para recuperar el dinero que le pagaron).  Lo que nos propone el modo libre de este juego, es que si después de violar a la mujer prostituida,  le pegas una paliza, la matas, le quitas el dinero, eso te da dinero y vidas extras y te aumentan el respeto en el juego. Tela, telita, tela. 

La OMS ya ha reconocido la adicción a los videojuegos como un trastorno mental y no hay dudas de sus efectos adversos, cuando se dan determinadas circunstancias en consumidores habituales  ¿Qué efectos puede tener en el cerebro inmaduro de un niño/a, un juego novedoso, atractivo, emocionante, que provoca elevadas dosis de dopamina y cortisol? ¿Qué pinta un niño jugando a tal cosa durante horas y horas? ¿Cómo sus padres les compran esos juegos? Sin acritud: la violencia solo engendra violencia. Luego no nos extrañe que algunos tengan pesadillas, ansiedad, miedos irracionales...

En fin, lo cierto es que  esas imágenes sexuales (tambien las violentas) provocan chutes de dopamina (o de cortisol que se estimula ante el estrés y la amenaza) ,  tienden a generar inevitablemente una respuesta fisiológica programada genéticamente. Nuestro cerebro más primario está preparado para responder a los estímulos sexuales que desencadenan y provocan el deseo sexual, inundándolo de dopamina, mecanismo necesario para la supervivencia de la especie.

Por eso tienen tanto éxito las películas sexuales. Excitan inmediatamente y dan un placer único e irrepetible a través de la masturbación

Mi experiencia docente con jóvenes.

A menudo realizo Talleres de Sexualidad y Pornografía con diferentes grupos de adolescentes de diferentes medios. Reconozco que disfruto haciéndolos, porque aprendo y me actualizo permanentemente y trato de aminorar los déficits tan sorprendentes que tienen. Lavedad es que me parecen experiencias maravillosas . Las preguntas y los intereses cada vez más sofisticadas, aun cuando hay diferencias claras entre chicos y chicas. Algunos tienen un máster en pornografía (¿Cuál es el fisting más brutal que has visto? ¿Cuál es el bukake con más tíos que has visto? Y otros hacen las preguntas clásicas ¿Qué es una paja a la cubana?, ¿Cuántas páginas porno hay en Internet o qué género es el que más se ve?

Muchas preguntas sobre lo “malo del porno” y el riesgo de ser adicto. Se repiten las preocupaciones acerca de los tamaños del pene, como hace unas décadas, pero incorporándose otras acerca de la duración del coito, el color o el sabor del semen, el número de masturbaciones “normales” o si hay muchas chicas que hacen squirting, observándose una clara influencia del consumo de pornografía violenta. Hay quien me pregunta si conozco a determinados actores/actrices, a los que admiran y siguen en sus páginas oficiales. Lo que más me inquieta es que no ponen en cuestión la violencia que ven en los vídeos y que asumen que es muy fácil tener relaciones sexuales, porque las tías lo están deseando y, aunque al principio digan que no, luego son unas “salidas”.

A la mayoría de las chicas no les gusta el porno que han visto, porque es muy fuerte, con preguntas como ¿La pornografía hace violenta a la gente? Sin embargo, las que tienen cuentas en IG o TikTok reciben peticiones de fotopollas, nudes y sugerencias para tener una página en OnlyFans, porque “con ese cuerpecito ganarías mucho dinero”. Pero lo ven para aprender y satisfacer a su pareja. En ambos se aprecia claramente un nuevo paradigma de los afectos y del sexo que, en esta generación, es atravesado por el sexo rápido, sin compromiso, donde prima la “cantidad” de mamadas o a quién te follas en una sola noche o en el finde, con lo cual algunas chicas buscan reconocimiento a través de sobresalir en esas prácticas “de usar y tirar”.

Al igual que los chicos pero en este caso como prueba de éxito. Como siempre, las más perjudicadas son las chicas menores porque la que se atreve a destacar en tal habilidad, es estigmatizada como puta…eso sí, igual que le ocurría a las chicas de la generación de sus madres, que eran catalogadas de “fáciles”. En ese punto en concreto, no parece haber cambios significativos. Es una generación de #niñosyniñaspornograficos . Definitivamente el paradigma del comportamiento afectivo y sexual de nuestros menores, está experimentando cambios muy significativos. Dentro de una década, no tendrá nada que ver con el de sus padres que, por cierto, viven en otro mundo. Hacen falta cantidades ingentes de #educacionsexualprofesional y científica. Y ya vamos muy tarde. Demasiado.

Si quieres conocer algunos de talleres que realizo con jóvenes clica aquí.

Algunas consecuencias del consumo de pornografía

Pero lo que me gustaría destacar ahora es que, este consumo, a pesar de ser gratis, no es de balde, tiene consecuencias y algunas de ellas muy graves. Diferentes estudios científicos sugieren determinados efectos tales como: adicción, hipersexualidad, alteraciones cerebrales, disfunciones sexuales, problemas de pareja, trastornos de la conducta, alteraciones de la sociabilidad, consumo de prostitución, riesgos reproductivos y de infecciones entre otros, pasando por el aprendizaje de un modelo de actitudes y de relaciones sexuales agresivo, vejatorio contra la mujer, inaceptable desde todo punto de vista, cuando nos referimos al porno violento.

Estos efectos son objeto de estudio detallado en el VOLUMEN I de  nuestro programa educativo TUS HIJOS VEN PORNO, que puedes ver clicando aquí. La prevención de los mismos, pasa necesariamente por la formación de padres, madres y docentes, empeño en el que llevamos no pocos años. No hay otra que la capacitación específica de nuestros menores en esta cuestión. O el porno o tú, le digo a las familias en mis talleres para padres y madres vergonzosos.

Con todo, lo que más nos inquieta es el hecho, tal real como terrible y lamentable, de que niños y niñas se inicien en la sexualidad con ese modelo que a diario ven en las pantallas de sus móviles, modelo que contribuye a configurar el concepto y el sentido de su sexualidad y de sus relaciones afectivas y sexuales a partir de ese momento. El porno, como ya hemos reiterado muchas veces, es el manual de instrucciones 3.0 de las primeras relaciones sexuales de muchos chicos y chicas: se creen que es normal, sienten que les excita y quieren ponerlo en práctica.

Algunas niñas tienen relaciones sexuales precoces, con dolor, sin placer, llevando a cabo prácticas como la penetración anal o la asfixia, sin la menor preparación, pensando que ese tipo de relaciones es lo normal y deseable, lo inevitable, porque su novio así lo quiere o sus amigas, dicen que también lo hacen, como en el porno: La actriz y el actor gozan extraordinariamente de esa práctica, aparentemente fácil y sin condón.  En algunas ocasiones las lesiones anales han sido tan graves que han requerido cirugía.

“Una menor de 16 años aceptó sexo anal en grupo, practica completamente normalizada en la pornografía, lo que le ocasionó lesiones tan graves que tendrá que usar una bolsa de colostomía por el resto de su vida” ONG, Reality and Risk.

Me atrevo a pronosticar que, en unos pocos años, el sexo será una mera actividad fisiológica vinculada al ejercicio del poder e intereses materiales, para una parte importante de nuestros jóvenes y, quien más sufrirá  por ello, como siempre, serán las chavalas, que pensará que haciendo eso conseguirán más popularidad, sentirse más queridas, libres y empoderadas. Sin embargo la frustración, insatisfacción  y la desesperanza están acechándola. También el sufrimiento. No me extrañaría que eso contribuyera a un incremento de conductas autolíticas. Esa es una consecuencia más del consumo precoz y abusivo de películas sexuales pornoviolentas, sin #educacionsexualprofesional.

He dicho muchas veces que la pornografía violenta es el manual de instrucciones 3.0 de nuestros menores y, como no tienen otro modelo alternativo, van a llevar a sus relaciones reales, aquello que han visto cientos de horas, excitados, con placer y con un cerebro en construcción inundado de dopamina.

Es probable que asistamos a muchos cambios de muy diverso tipo y consideración en determinados colectivos juveniles. Veamos algunos.

Aumento de cirugía genital

Ya en un artículo de la BBC de 2017, se advertía del aumento de chicas adolescentes que se someten a una cirugía genital para acortar o modificar los labios menores de la vagina, cifrándose  en un 152% en apenas dos años, a pesar de “la recomendación contundente de los expertos a ambos lados del Atlántico de que la labioplastia no debería realizarse en menores”.

Una de las razones de este cambio es, según la doctora Placer Lainez, “las jóvenes quieren tener su zona genital “lo más bonita posible”, pero el referente estético para ellas es lo que se ve en las películas porno o en las muñecas, es decir, una vulva en la que no se aprecian los labios menores ni la piel más oscura y arrugada que los caracteriza. Probablemente haya mucha cirugía íntima en la pornografía”.

Un caso sorprendente es el que refiere la noticia siguiente y que revela el alcance de estos cambios y que afecta a la “competencia” por tener clientes que está generando las nuevas formas de negocio pornográfico como es el caso de Onlyfans.

Una mujer afirma haberse tatuado su vagina, con el dolor que ello comporta al tratarse de una mucosa, suponemos en pro de ofrecer nuevos atractivos a sus clientes de Onlyfans, una plataforma con nuevas modalidades de porno, fidelizándolos con la novedad y destacarse de la competencia.

En concreto se señala que “Otro de los motivos por los que es difícil cumplir estos deseos es porque “es bastante vergonzoso tener un tatuador entre las piernas”. Sin embargo, asegura: “Tenía que terminarlo porque quiero que mi cuerpo esté completamente pintado”.

A propósito de Only Fans es conocido las hazañas de algunas “creadoras de contenido, para monetizar su trabajo: tener relaciones sexuales con cientos de chicos en un tiempo determinado. Este tema lo he analizado en un artículo muy exitoso.

Otros cambios corporales

En mi opinión, la normalización del consumo de porno en nuestra sociedad está provocando nuevos y significativos cambios no solo en las actitudes y conductas de nuestros jóvenes, sino también en la morfología corporal. No en vano la todopoderosa industria del porno trata de influir en los retoños consumidores, generando una nueva estética corporal, tanto en lo que se refiere al cuerpo y genitales rasurados y depilados de cualquier tipo de vello, silicona por doquier, cejas pintadas, tatuajes, piercing etc, como también modelos de conducta a seguir.

Algunos estudios más específicos, sobre los efectos del porno, revelan el impacto en la autoestima corporal de las chicas, como por ejemplo la obsesión por el tamaño de los pechos, su turgencia, así como el rasurado de la zona genital, la cirugía estética de la vulva, los labios mayores y la vagina. En los chicos es similar y hacen referencia al tamaño del pene, la duración de la erección y la cantidad de eyaculado.

Tamaño del pene

El tamaño del pene ha sido y sigue siendo una gran preocupación para muchos varones que asocian los centímetros de su verga con el placer sexual suyo y, sobre todo de las chica, en el coito. Los modelos pornográficos no han hecho más que amplificar esta preocupación.

Cuando estoy con jóvenes les planteo analizar las creencias que tienen tanto chicos como chicas acerca del tamaño del pene y constato que tienen una percepción distinta. Si aceptamos que el tamaño medio en Europa estaría en un promedio de 13 cm, los chicos suelen aumentar esa medida (hasta los 16 cm) y las chicas generalmente la mantienen.

Si tenemos en cuenta que el tamaño del pene de los actores oscila entre 18 y 22 cm (excepcionalmente hay alguno mayor), se podrá comprender que esto puede crear mucha inseguridad sexual en los hombres jóvenes y en los adultos, razón por la que podría explicarse el elevado consumo de fármacos o productos que aumenten el tamaño, preocupación que tiene una respuesta generosa en forma de publicidad de todo tipo de remedios en las webs porno.

En esas páginas, abundan los productos, accesorios, fármacos y brebajes varios que “aseguran” un incremento de varios centímetros del pene. Una milonga de libro, en la que habrán caído, no pocos varones, dejándose sus ahorros en ese empeño. Muchos hombres con esa creencia o con disfunción eréctil, son capaces de “tomarse lo que sea” para dar la talla sexual.

¿Cuántos chicos jóvenes presentan disfunción eréctil, por cuanto se han acostumbrado a unos superestímulos sexuales únicos y exclusivos que les ofrecen las pantallas, que luego les resulta difícil encontrar en una relación REAL? No ha de extrañar que, a altas horas de la noche, con copas y otras sustancias, se tomen cualquier producto que han comprado en Internet para “no desaprovechar la ocasión”. Tenemos un grave problema de salud en ciernes.

La frustración de no pocos adolescentes al comparar sus atributos y capacidades sexuales con el actor porno de turno es desoladora. Penes de 25 cm, erecciones que duran horas, eyaculaciones de cantidades imposibles, forma física impresionante…generan no poca desesperanza en los chavales más avezados. Vamos a necesitar varios batallones de psicólogos para tratar de remediar todos estos sufrimientos.

El porno, además de ser el tutorial del comportamiento sexual de nuestros jóvenes, propone unos modelos corporales imposibles de alcanzar, lo que les genera frustración y ansiedad. Nunca estarán satisfechos porque nunca tendrán esos cuerpos. Las clínicas de cirugía estética son las principales beneficiadas. La mayoría de las actrices tienen implantes de mama y retoques varios en la cara y en otras partes de su cuerpo.

Particular interés tiene el comportamiento sexual irresponsable de los actores/actrices, que nunca usan condones arriesgándose ellos/as mismos a infecciones sexuales y bacterianas por no mantener la mínima higiene (coito-anal-vaginal alternativamente) y ofreciendo ese modelo como el “normal”, cuando es absolutamente inaceptable.

Esa propuesta corporal y de conductas, ambas irreales y por tanto inalcanzables, pueden genera falsas expectativas en las relaciones sexuales de los menores que quieren emular, altamente excitados, lo que ven en los vídeos. Y, claro, no lo consiguen. Incluso con dolor y sin placer. Siempre frustrados.

También el fenómeno afecta a los/as mayores. Recibo a menudo testimonios de mujeres adultas y de mediana edad, que manifiestan su malestar por los continuos intentos de sus parejas de llevar a cabo conductas que a ellas no les gustan o no desean y que, en no pocas ocasiones, acaban cediendo para no crear un conflicto. Este tipo de situaciones parece que se vinculan al consumo de pornografía con diferentes dosis de violencia. Uno de estos testimonios es el siguiente:

Además, las películas sexuales pornoviolentas transmiten muy diferentes mensajes perversos: Follar esta chupado, siempre lo consigues. La violencia es excitante, tanto ejercerla como experimentarla. Hay que follar a pelo, sin condón. A las mujeres les gusta que las fuercen de cualquier manera... son solo algunos de los más influyentes.

Redes sociales e influencia en los jóvenes.

Pero no solamente son las webs porno, porque en muchas RRSS la pornografía está directamente o indirectamente presente a diario. Y a propósito de algunas RRSS como IG o TikTok, por señalar las más sangrantes, hay diferentes estudios que muestran evidencias científicas sobre su impacto en determinadas cuestiones de salud. Si añadimos ciertos videojuegos nos encontramos con un panorama preocupante.

El afán por adquirir notoriedad, a través de los seguidores y los likes -es decir formas modernas y exitosas de buscar afecto y reconocimiento virtuales- es el gran aliado de los pederastas de cualquier parte del mundo que pululan por las diferentes redes sociales, destacando Instagram, Snapchat, Telegram, Twitch y Tiktok.

Las niñas aprenden a diario que mostrar su cuerpo conlleva likes, seguidores e interés por ella. Es decir ser querida. La trampa es altamente eficiente, similar al grado de frustración posterior.

Un estudio realizado con adolescentes británicos, en 2019, sugiere evidencias interesantes sobre la relación entre el uso de pantallas, redes sociales y la depresión. También señala posibles relaciones con el ciberacoso, problemas con el sueño, baja autoestima personal y corporal.

Otra investigación llevada a cabo por la Royal Society of Public Health, con adolescentes ingleses, advierte de cómo las RRSS influyen en la imagen corporal que tienen de sí mismos. Instagram y Snapchat salen malparados ya que los consideran los más perjudiciales para la salud mental y el bienestar de los jóvenes. Diferentes trabajos insisten en la generalización, más aún en chicas jóvenes, de un creciente malestar e infelicidad con sus cuerpos.

Una permanente comparación de su cuerpo con los demás, percibidos todo ellos como “maravillosos”, que aparecen en las citadas redes, acaba haciendo mella en su autoestima y en la seguridad y confianza en sí mimos/as, particularmente en la etapa adolescente, momento evolutivo en el que el cerebro está aún en proceso de desarrollo.

Influencers y porno

Destacar igualmente que los actores/actrices porno son verdaderos influencers en menores y jóvenes, tienen sus propios canales de Youtube, juegan con ellos una partida al Fortnite, páginas web y RRSS. Son entrevistados en programas cool, en prime time, como la Resistencia o Late Motiv y en revistas dirigidas a población juvenil. Follan todo lo que quieren con miles de mujeres atractivas y jóvenes, son famosos, ganan pasta, triunfan y la vida les sonríe. Son héroes sociales que a no pocos les gustaría emular en su futuro profesional.

Recientemente Jordi Evole entrevistó en su programa al actor porno referente español en el mundo, presentándolo como un héroe, aunque en horas bajas, y un educador sexual, para bochorno y vergüenza de quienes nos dedicamos a esos menesteres en el área de la salud desde hace cuatro decadas. Un actor que ha grabado vídeos de una gran violencia y brutalidad contra las mujeres, convirtiéndose en un modelo para no pocos jovencitos, nunca puede ser una guía de nada.

Hay decenas de perfiles en RRSS que entrevistan a actrices porno y creadoras de contenido en OnlyFans con multitud de seguidores. La industria no para de invertir, pensando en el largo plazo, fidelizando a los clientes.

Y las chicas no se quedan atrás: camgirl y subir vídeos y fotos a Onlyfans cobrando por ello. Algunas no tienen reparo en publicitar los miles de euros ganados mensualmente. La nueva pornografía que va a abrir una puerta a nuevas formas de prostitución. Novedosas modalidades de pornografía en tiempo real, a escala planetaria, a la carta para atender todos los gustos, eso sí, pagando religiosamente. Sobre OnlyFans hemos escrito aquí.

Mientras, la sociedad, mira para otro lado. Algunos chicos y muchas chicas tienen la batalla perdida. ¿Qué más se puede pedir en tiempos de crisis socioeconómica, más aún la provocada por la pandemia de la COVID-19? Pan comido. Así, cualquiera. Muchas menores y chicas vulnerables caerán en las redes. Un rasgo más de lo que hemos denominado una generación de #niñosyniñaspornograficos .

Millones de jóvenes, suscritos a canales de pago, están abducidos y son adictos a algunos/as influencers que, a través de mensajes más o menos explícitos sugieren jugar a apuestas on line o consumir determinados productos no saludables –a cambio de generosas compensaciones económicas- o a ciertos videojuegos en los que hay pornografía y agresiones sexuales por doquier. Un circo en el que unos pocos ganan mucho dinero y miles de ellos pierden, cuando menos, la salud y sus ahorros. Los suyos y los de sus familias.

Si tenéis hijos/as y queréis conocer la tendencia de mis #niñosyniñaspornograficos, visitar por ejemplo la página de Mostopapi, con 2,02 M de suscriptores y su serie de 216 vídeos. Hábitos de los jóvenes. El futuro que viene.

A modo de ejemplo, presento un tuit de uno de estos influencers, con más de 835,6 mil seguidores/as en Twitter, con canal de Youtube y 10,2M suscriptores con suscripciones mensuales de 4,99€. Multipliquen. A su juicio, el 90% o más de las mujeres, desearían ciertos grados de violencia sexual, ahorcar, nalgadas o cachetadas. Presenta como normalidad, conductas que no son saludables, particularmente si se dirigen a menores y jóvenes. Los comentarios a este tuit citado, que no tienen desperdicio, pueden verse aquí.

Juegos sexuales y pornografía

La precocidad del consumo parece que está llegando a múltiple rincones. Hay evidencias de que algunos chicos, tal vez excepcionales, ven porno a los 6 años, incluso otros a los 5 o a los 3, a través del móvil de su papá o mamá que también consume. En algunos casos se les deja a bebés el móvil sin ningún control, hecho que constituye una enorme irresponsabilidad, no solo por el asunto de las imágenes sexuales, sino y sobre todo, por los efectos neurológicos adversos, que parecen ser una realidad.

Jugar a médicos y enfermeras o a papás y mamás, eran juegos clásicos en anteriores generaciones. Internet parece estar cambiando también esto. Hay evidencias de que determinados grupos de niños están reproduciendo conductas sexuales adultas. Nosotros conocemos casos concretos que ponen de relieve estos cambios; grupos de niños de 5 o 6 años que imponen a niñas determinadas prácticas sexuales.

Este es otro elemento más, que debería hacernos reflexionar sobre la necesidad de regular estrictamente este acceso a internet de los menores y ofrecer programas sistemáticos de educación sexual profesional y científica. Los controles son insuficientes.

En el siguiente artículo continuaremos nuestro análisis deteniéndonos en los cambios específicos que parecen estar aconteciendo en las prácticas sexuales, no solo de los jóvenes.

NOTA FINAL.

Desde mi compromiso formativo y de prevención, en nuestro libro TUS HIJOS VEN PORNO 2, analizamos el papel de las películas sexuales porno violentas en las agresiones y abusos sexuales, proponiendo un modelo de intervención educativa para desarrollar en casa y en los centros de enseñanza, que prevenga esas lacras en nuestra sociedad. 

Habla con tus hijos/a, al menos, sobre pornografía violenta, educación sexual, empatía y autoestima y diles, de manera argumentada que NUNCA consuman pornografía violenta. Mezclar violencia y sexualidad solo provoca dolor y sufrimiento. Decide: O educas a tus hijos/as o lo hace este porno.

Mas tarde o temprano tus hijos verán porno con violencia y tratarán de llevarlo a la menor oportunidad, con una chica que, a menudo, no ha visto tanto como él. Hay que capacitar a ambos, antes de que eso suceda y tengan otra mirada radicalmente diferente. Pero ¿qué decirles? ¿cómo? ¿cuándo?  Para que conozcas mejor el problema e intervenir adecuadamente cuanto antes, te regalo un capítulo de mi último libro: https://cutt.ly/LAMUJaL  Un manual de casi 500 páginas, valorado muy positivamente por profesionales, padres y madres. Lo tienes por lo que cuesta un café. ¿Me invitas a un café por los ratos buenos que hemos pasado? Gracias.

(*) PornEducation para el finde, ¿te atreves?, es una nueva propuesta, una más, a modo de campaña de sensibilización, que quiere ofrecer contenidos formativos por medio de artículos de divulgación, sobre seualidad, educación sexual y pornografía, que se publicaran en este blog cada viernes, para leerlos y comentarlos el fin de semana con tranquilidad, con el hashtag:  #PornEducationParaElFinde


[1] Este vídeo es un buen ejemplo de ello: https://www.youtube.com/watch?v=tjcFetnX9Rk

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