CONSUMO DE PORNO Y CAMBIOS EN LAS PRÁCTICAS SEXUALES (I): EL PODER DE LA PORNOGRAFÍA.

PornEducation para el finde, ¿te atreves? (*)                   #PornEducationParaElFinde

Un nuevo artículo de José Luis García para leer y reflexionar el fin de semana.

Preciso es reconocer que, en los últimos 30 años, Internet nos ha cambiado la vida, las relaciones y el tiempo libre, tanto a menores como a adultos. La pandemia por el coronavirus, con el aislamiento social obligado, no ha hecho más que agravar esta situación, incrementando significativamente el tiempo que se dedica a navegar por la red.

Pues bien, es indiscutible que Internet es un prodigio de la tecnología y un invento maravilloso que ha contribuido decisivamente a una transformación extraordinaria en la sociedad, pero también ha venido acompañada de riesgos importantes de salud que es pertinente conocer.

Uno de ellos, a mi juicio muy relevante, es el consumo de pornografía, particularmente la que ofrece diferentes dosis de violencia. La inmensa mayoría de los menores y jóvenes (también adultos) consumen porno con ese tipo de características en Internet. En España, algunos comienzan a los 8 años, otros incluso antes. Las niñas algo menos, pero en determinados países como Suecia o Australia ya se están acercando en torno a los 16 años.

Dada la importancia de este tema, lo analizaremos en dos artículos.

Uno de los estudios más prestigiosos y conocidos, realizado por un equipo de investigadores de la UNIVERSIDAD de INDIANA dirigido por Paul J. Wright, concluía que: que las personas que consumen pornografía más frecuentemente, tienen una mayor probabilidad de tener actitudes favorables a la agresión sexual y de llevar a cabo conductas reales de agresión sexual, en comparación con las personas que no consumen pornografía o que consumen pornografía con menos frecuencia. El consumir porno violento sería un factor exacerbante.

En este blog, hemos hablado en varias ocasiones sobre el poder adictivo del sexo y, en particular, del consumo de las películas sexuales sean eróticas (PSE) o pornoviolentas (PSP).

Cualquiera que tenga un móvil con acceso a la red puede hacerlo, porque la industria del porno y sus algoritmos tiene como objetivo que, más temprano que tarde, ese menor se tope con el porno y hacer de él un consumidor más, a ser posible adicto, al igual que pretenden las tabacaleras o los lobbies del alcohol o los cárteles de la droga. No podemos entender el consumo adictivo del porno si no lo ponemos en relación con el consumo adictivo de otras sustancias y actividades como las apuestas o los videojuegos. Ni tampoco entender la industria pornográfica con el resto de industrias que hacen negocio con las adicciones. Todas giran en torno a manipular esa “debilidad” humana, influyendo en los sujetos, despersonalizándolos para que no ejerciten sus capacidades de autocontrol.

Sí aceptamos que un anuncio en TV de 20″ influye en las conductas de los espectadores, ?Cómo no va a influir ver videos porno violentos durante cientos de horas, incluso miles en la juventud? Pues sí, pueden producir cambios. No tenemos ninguna duda de que afectan, en diferentes grados según cada caso, a la información, los valores, a las actitudes y a las conductas sexuales. En estos dos artículos trataremos de aproximarnos a estos extremos.

Los vídeo juegos y el porno

Los vídeojuegos, aparentemente inocuos presentan un riesgo notorio, porque es allí donde la industria invierte a mansalva como un nicho de mercado privilegiado. Y hay vídeojuegos extremadamente pornográficos que promueven la prostitución o las agresiones sexuales.

Como botón de muestra, GTA es uno de los videojuegos para mayores de 18 años, más populares. Hay niños de 8, 10 y 12 años, que lo juegan. En ese juego además de porno, hay violaciones y asesinatos a prostitutas (para recuperar el dinero que le pagaron). 
Digo yo : Si un anuncio de 20 segundos de publicidad influye en las actitudes y conductas de los telespectadores ¿Qué efectos puede tener en el cerebro inmaduro de un niño/a, un juego novedoso, atractivo, emocionante, que provoca elevadas dosis de dopamina y cortisol? ¿Qué coño pinta un niño jugando a eso? ¿Cómo sus padres les compran esos juegos? Sin acritud: la violencia solo engendra violencia.

En fin, lo cierto es que esas imágenes sexuales (tambien las violentas) provocan chutes de dopamina (o de cortisol que se estimula ante el estrés y la amenaza) , tienden a provocar inevitablemente una respuesta fisiológica programada genéticamente. Nuestro cerebro más primario está preparado para responder a los estímulos sexuales que desencadenan y provocan el deseo sexual, inundándolo de dopamina, mecanismo necesario para la supervivencia de la especie.

Algunas consecuencias del consumo de pornografía

Pero lo que me gustaría destacar ahora es que, este consumo, a pesar de ser gratis, no es de balde, tiene consecuencias y algunas de ellas muy graves. Diferentes estudios científicos sugieren determinados efectos tales como: adicción, hipersexualidad, alteraciones cerebrales, disfunciones sexuales, problemas de pareja, trastornos de la conducta, alteraciones de la sociabilidad, consumo de prostitución, riesgos reproductivos y de infecciones entre otros, pasando por el aprendizaje de un modelo de actitudes y de relaciones sexuales agresivo, vejatorio contra la mujer, inaceptable desde todo punto de vista, cuando nos referimos al porno violento.

Estos efectos son objeto de estudio detallado en el VOLUMEN I de nuestro programa educativo TUS HIJOS VEN PORNO, que puedes ver clicando aquí. La prevención de los mismos, pasa necesariamente por la formación de padres, madres y docentes, empeño en el que llevamos no pocos años. No hay otra que la capacitación específica de nuestros menores en esta cuestión.

Con todo, lo que más nos inquieta es el hecho, tal real como terrible y lamentable, de que niños y niñas se inicien en la sexualidad con ese modelo que a diario ven en las pantallas de sus móviles, modelo que contribuye a configurar el concepto y el sentido de su sexualidad y de sus relaciones afectivas y sexuales a partir de ese momento. El porno, como ya hemos reiterado muchas veces, es el manual de instrucciones 3.0 de las primeras relaciones sexuales de muchos chicos y chicas: se creen que es normal, sienten que les excita y quieren ponerlo en práctica.

Algunas niñas tienen relaciones sexuales precoces, con dolor, sin placer, llevando a cabo prácticas como la penetración anal, sin la menor preparación, pensando que ese tipo de relaciones es lo normal y deseable, lo inevitable, porque su novio así lo quiere o sus amigas, dicen que también lo hacen, como en el porno: La actriz y el actor gozan extraordinariamente de esa práctica, aparentemente fácil y sin condón. En algunas ocasiones las lesiones anales han sido tan graves que han requerido cirugía.

“Una menor de 16 años aceptó sexo anal en grupo, practica completamente normalizada en la pornografía, lo que le ocasionó lesiones tan graves que tendrá que usar una bolsa de colostomía por el resto de su vida” ONG, Reality and Risk.

Aumento de cirugía genital

Ya en un artículo de la BBC de 2017, se advertía del aumento de chicas adolescentes que se someten a una cirugía genital para acortar o modificar los labios menores de la vagina, cifrándose en un 152% en apenas dos años, a pesar de “la recomendación contundente de los expertos a ambos lados del Atlántico de que la labioplastia no debería realizarse en menores”.

Una de las razones de este cambio es, según la doctora Placer Lainez, “las jóvenes quieren tener su zona genital “lo más bonita posible”, pero el referente estético para ellas es lo que se ve en las películas porno o en las muñecas, es decir, una vulva en la que no se aprecian los labios menores ni la piel más oscura y arrugada que los caracteriza. Probablemente haya mucha cirugía íntima en la pornografía”.

En mi opinión, la normalización del consumo de porno en nuestra sociedad está provocando nuevos y significativos cambios no solo en las actitudes y conductas de nuestros jóvenes, sino también en la morfología corporal. No en vano la todopoderosa industria del porno trata de influir en los retoños consumidores, generando una nueva estética corporal, no solo en lo que se refiere al cuerpo y genitales rasurados y depilados de cualquier tipo de vello, silicona por doquier, cejas pintadas, tatuajes, piercings…etc., sino también modelos de conducta a seguir.

También el fenómeno afecta a los/as mayores. Recibo a menudo testimonios de mujeres adultas y de mediana edad, que manifiestan su malestar por los continuos intentos de sus parejas de llevar a cabo conductas que a ellas no les gustan o no desean y que, en no pocas ocasiones, acaban cediendo para no crear un conflicto. Este tipo de situaciones parece que se vinculan al consumo de pornografía con diferentes dosis de violencia. Uno de estos testimonios es el siguiente:

Influencers y porno

Destacar igualmente que los actores/actrices porno son verdaderos influencers en menores y jóvenes, tienen sus propios canales de Youtube, juegan con ellos una partida al Fortnite, páginas web y RRSS. Son entrevistados en programas cool, en prime time, como la Resistencia o Late Motiv y en revistas dirigidas a población juvenil. Follan todo lo que quieren con miles de mujeres atractivas y jóvenes, son famosos, ganan pasta, triunfan y la vida les sonríe. Son héroes sociales que a no pocos les gustaría emular en su futuro profesional.

Y las chicas no se quedan atrás: camgirl y subir vídeos y fotos a Onlyfans cobrando por ello. Algunas no tienen reparo en publicitar los miles de euros ganados mensualmente. La nueva pornografía que va a abrir una puerta a nuevas formas de prostitución. Novedosas modalidades de pornografía en tiempo real, a escala planetaria, a la carta para atender todos los gustos, eso sí, pagando religiosamente.

Mientras, la sociedad, mira para otro lado. Algunos chicos y muchas chicas tienen la batalla perdida. ¿Qué más se puede pedir en tiempos de crisis socioeconómica, más aún la provocada por la pandemia de la COVID-19? Pan comido. Así, cualquiera. Muchas menores y chicas vulnerables caerán en las redes. Un rasgo más de lo que hemos denominado una generación de #niñosyniñaspornograficos .

Millones de jóvenes, suscritos a canales de pago, están abducidos y son adictos a algunos/as influencers que, a través de mensajes más o menos explícitos sugieren jugar a apuestas on line –a cambio de generosas compensaciones económicas- o a ciertos videojuegos en los que hay pornografía y agresiones sexuales por doquier. Un circo en el que unos pocos ganan mucho dinero y miles de ellos pierden, cuando menos, la salud y sus ahorros. Los suyos y los de sus familias.

En el siguiente artículo continuaremos nuestro análisis deteniéndonos en los cambios específicos que parecen estar aconteciendo en las prácticas sexuales, no solo de los jóvenes.

NOTA FINAL.

Desde mi compromiso formativo y de prevención, en nuestro libro TUS HIJOS VEN PORNO 2analizamos el papel de las películas sexuales porno violentas en las agresiones y abusos sexuales, proponiendo un modelo de intervención educativa para desarrollar en casa y en los centros de enseñanza, que prevenga esas lacras en nuestra sociedad. 

(*) PornEducation para el finde, ¿te atreves?, es una nueva propuesta, una más, a modo de campaña de sensibilización, que quiere ofrecer contenidos formativos por medio de artículos de divulgación, sobre seualidad, educación sexual y pornografía, que se publicaran en este blog cada viernes, para leerlos y comentarlos el fin de semana con tranquilidad, con el hashtag:  #PornEducationParaElFinde


[1] Este vídeo es un buen ejemplo de ello: https://www.youtube.com/watch?v=tjcFetnX9Rk

11 comentarios en “CONSUMO DE PORNO Y CAMBIOS EN LAS PRÁCTICAS SEXUALES (I): EL PODER DE LA PORNOGRAFÍA.”

    1. Jose Luis García

      Muchas gracias. En mi web tienes otros muchos artículos, vídeos, programas de formación y libros para que sigas aprendiendo. Saludos

  1. Existe la capacidad de censura en un instante y bloqueo de los sitios web …es parte de la agenda de despoblación

  2. Estupendo artículo y muy necesario. Coincido en todo lo que dices, y añado algo, la imposición mediante la normalización de estas prácticas se viene haciendo desde hace años, y a veces se ha animado a las chicas a consentir incluso desde contextos educativos formales e informales

    1. Jose Luis García

      Tal vez ahora, con la normalización del porno, es más general y signicativo no solo en los jóvenes sino también en adultos. Muchas mujeres adultas nos cuentan que sus parejas pretenden lo mismo. Un saludo.

  3. Que articulo tan necesario, yo como mujer joven que consumio pornografia desde los 8 o 9 años, he tenido muchas de las consecuencias mencionadas para nada gratas y que ahora trato en terapia, una de ellas violencia sexual y dismorfia, ojala esta info hubiera estado disponible Gracias por la información y seguir abriendo los ojos a las personas.

    1. Jose Luis García

      Gracias por tu comentario. Siento lo ocurrido. Con tu permiso, me gustaría incorporar este testimonio al artículo de forma anónima. ¿Me lo permites? seguro que a mucha gente le vendrá bien.

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