
Mis últimos libros publicados sobre pornografía y educación sexual, escritos para ayudar a familias y profesionales, en la compleja tarea de afrontar los retos que tienen nuestros menores y jóvenes, en una sociedad digital convertida en referente y modelo educativo de su vida sexual y afectiva. Son, así mismo, recursos de formación para quienes quieran tener una idea actualizada y rigurosa, sobre el fenómeno de la pornografía. Si quieres saber más visita el apartado libros en mi web.
Este artículo, que se incluye en una serie de 6 sobre discapacidad y secualidad, inicialmente fué publicado por AMIDOWN de León en su revista en 2007, como complemento a una experiencia innovadora de educación sexual y afectiva con chicos y chicas con Síndrome de Down, para familias, profesionales y jóvenes que realicé en 2004, con una valoración altamente positiva. Posteriormente se publicó en la revista internacional Psiconetwork. Creo que muchas de las ideas que formulaba en aquel momento, siguen vigentes, razón por la que transcribo íntegramente el artículo.
De hecho, hemos seguido colaborando con diferentes asociaciones nacionales e internacionales en la formación de familias y profesionales, como señalo en el artículo VI, que puedes leer aquí.
Amable lector/a, dejo a tu consideración valorar si hemos avanzado en este tema en los últimos 20 años o, como dicen algunos, se ha retrocedido.
Una experiencia innovadora de educación sexual y afectiva con chicos y chicas con discapacidad intelectual.
Es sabida la situación de ocultamiento y negación que han vivido las personas con discapacidad intelectual (D.I.) en lo que concierne a su dimensión afectivo sexual, en términos generales. Es también conocido que estas circunstancias han sido mucho más restrictivas para las mujeres de ese colectivo.
Si tuviéramos que hacer una síntesis de la actitud social hacia estas personas en este ámbito, e independientemente de su edad, que nosotros hemos corroborado en multitud de situaciones, podría ser algo así como: “Eres muy afectivo/a, pero tú no tienes esas necesidades sexuales, eres un niño/a, espera a cuando seas mayor”.
Sin embargo, ¿cuándo son mayores? Para muchas familias, nunca, al menos en lo que concierne a las cuestiones afectivas y sexuales. Les engañamos vilmente dándole esperanzas que jamás llegaran. Por ello no ha de extrañar que, entre otras muchas consecuencias, la gran mayoría de estos chicos y chicas tengan una extraordinaria confusión respecto a este ámbito de sus vidas, confusión por ejemplo entre lo que entienden por novios/as y amigos/as – y que por su importancia y trascendencia hemos utilizado para el título nuestro artículo – ya que a menudo les genera no pocos sufrimientos.
Predomina la confusión
Cuando trabajamos con familias y profesionales tratamos de plantearles algunas preguntas, para que tomen conciencia de la realidad: ¿Las personas con D.I. tienen necesidades afectivas y sexuales? ¿Piensan en el sexo? ¿Se enamoran? ¿Se excitan? ¿Tienen deseos sexuales? ¿Tienen fantasías? ¿Se masturban? ¿Se sienten atraídas? ¿Deseadas? ¿Atractivas? ¿Les gustaría tener novio/a, pareja? ¿Seducen? ¿Pueden? ¿Saben hacerlo? ¿Conocen/Usan métodos contraceptivos? Las respuestas que obtenemos a veces nos producen estupor. Mucho más si se las hacemos a los jóvenes con D.I.
En cualquier caso, hay que señalar que está tan generalizada este galimatías que, por sí mismo, merecería la pena reflexionar sobre las necesidades de estas personas en este terreno a lo largo de su ciclo vital, al que, nos consta, dedican tiempo y energía porque les interesa, como a otras personas que no tienen esas discapacidades.
También encontramos confusión entre los espacios públicos y los privados, entre el amor y el sexo o entre el matrimonio y la pareja. En muchas familias estos hechos se viven con gran preocupación no exenta de cierta ansiedad y miedo. A otras se les antojan incomprensibles cuando no lejanos. En no pocas ocasiones se tienden a negar. Con frecuencia se potencian las conductas de carácter más afectivo, si bien en cualquier caso y para la gran mayoría, la realidad es que no saben muy bien cómo afrontar adecuadamente estos hechos. El resultado final, a menudo, suele ser optar por no reconocer estas necesidades, hacer como si no existieran.
Sin embargo, la realidad cotidiana, tozuda hasta la saciedad, acaba evidenciando que esa falta de reconocimiento, no parece ser una buena alternativa. La desinformación y la confusión en materia de sexualidad serían, a nuestro entender, dos características básicas de la situación en la que se encuentran una buena parte de estas personas. Y, como podrá comprenderse, ello es un riesgo de salud muy importante, como ya advertíamos en nuestro libro[1] hace algunos años.
Internet ha venido a desbaratar ese castillo de cristal en el que algunas familias tenían protegidos a sus vástagos, convirtiéndose en una fuente de información sexual a la que acceden menores y jóvenes, también algunos de los que tienen discapacidad intelectual. La ignorancia y el ocultamiento no tienen ninguna ventaja.
Hace poco una chica Síndrome de Down nos comentaba, y estaba convencida de ello, que “hacer el amor era dar un beso a una foto”. Su madre nos decía que hace unos días su novio era Cristiano Ronaldo que había sustituido a Rafa Nadal semanas atrás. Con esa información sexual y esa idea de las relaciones sexuales va a resultar difícil evitar, por ejemplo, los abusos sexuales.
Cada vez es más urgente adoptar iniciativas tendentes a cambiar paulatinamente estas circunstancias, porque la hipererotización comercial de la sociedad y los riesgos derivados de una instrumentalización desmesurada sobre el sexo, se incrementan. Con internet, las redes sociales y los móviles de última generación, el sexo está entre nosotros, en nuestra casa, omnipresente a nuestro alrededor de una manera incontrolable.
Y no esperemos que las compañías telefónicas y la industria de los móviles y sus aplicaciones, hagan gran cosa aparte de vendernos programas de control parental, porque uno de sus objetivos es que se consuma al máximo y obtener cuantiosos beneficios. Las familias deben tomar las riendas y ejercer ese control. Hay mucho por hacer, pero si tuviéramos que realizar un listado de prioridades, probablemente una de las primeras sería la necesidad de promover programas de formación tanto para las familias como para los profesionales.
En este sentido, y muy sucintamente, presentamos una modesta experiencia realizada en diferentes lugares de España, pero que quiere ser un punto de partida del trabajo a desarrollar en este sector de la población. En otras muchas asociaciones de todo el territorio español y en Ibero América[2], hemos realizado otras tantas iniciativas, en algunos casos interviniendo con chicos/as, familias y profesionales de manera coordinada en dos momentos cronológicos, que sientan las bases para una actuación susceptible de ser evaluada periódicamente.
Primer objetivo: sensibilización
Generalmente la primera iniciativa tiene lugar en la organización de unas Jornadas generales que suelen ser acogidas de manera extraordinariamente positiva por el conjunto de la población, destinadas a familias y profesionales y con una invitación específica a personas de la calle, interesadas en esta cuestión, ya que hay que considerar que la sociedad debe conocer como es este colectivo y que está pasando en el mismo, debido a que siguen perdurando estereotipos y tópicos imposibles de aceptar.
Esa iniciativa se plantea como una semilla que puede germinar más adelante, en forma de una intervención formativa más sistemática para familias, profesionales y los propios chicos y chicas con discapacidad. Con algunos centros[3] las experiencias han continuado a lo largo de los años. A menudo se incluyen uno o dos talleres de trabajo para jóvenes con discapacidad intelectual, un taller de trabajo para padres-madres y un taller para profesionales.
En estas primeras actuaciones se sientan las bases acerca de la necesidad de la educación sexual y afectiva en personas con discapacidad intelectual, planteándonos fundamentalmente cinco ideas básicas:
a) Sería deseable llegar a un pacto entre las familias, profesionales y las instituciones que, de una parte, estimulara los procesos e iniciativas de integración y normalización y, de otra, favoreciera una relación más estrecha entre estas mismas agencias, que facilite que la información fluya con mayor normalidad entre ellas.
b) Estamos hablando de personas, hombres y mujeres de carne y hueso, con sentimientos y emociones, con anhelos y esperanzas, con sensibilidad y sensualidad, con deseos e ilusiones, que necesitan no solo comprensión, sino atención integral, valiente, decidida y recursos generosos que permitan que sean aceptadas y reconocidas como personas en su totalidad, desarrollando al máximo posible todas sus capacidades y sus potencialidades. No hay razón alguna para excluir su dimensión sexual y afectiva, variada y distinta en cada caso.
c) Es preciso reconocer las necesidades afectivas y sexuales de estas personas, similares al resto de la ciudadanía, así como tener una actitud generosa y humana hacia su realidad, injusta sin duda, creada por una historia llena de discriminaciones y arbitrariedades. Estas personas necesitan afecto, sentirse queridas, tener amigos/as, sentirse importantes, valiosas…, etc. Pero también muchas de ellas, sentirse atractivas, elegidas, deseadas, seducidas, que se les bese y abrace o tener algún tipo intimidad como el resto de los seres humanos.
Como prueba de lo que digo, transcribo tal cual, sin correcciones, una carta de un chico enamorado de una chica y que, por su timidez, no se atrevía a expresarle sus sentimientos. Optó por escribirle a su profesora, para que actuara de mediadora. Merecería la pena reflexionar sobre ello.
Querida Lola:
Le escribo esta carta para decirte lo tanto que yo quiero a su alumna Carmen Rosa, esa muchacha si supiese lo tanto que yo la quiero, no hay palabras en mi para yo poder explicar, yo quisiera que le enseñara la realidad de la vida, como leer, escribir, sumar, restar, dividir, multiplicar y hacer las labores de una casa porque al fin de la vida no le va a durar su querida madre y quiero que ella aprenda a serlo, pregúntale a ella, que salga de ti Lola, si ella quiere compartir el dia de mañana estar conmigo viviendo, vera que te va a contestar, si es lo que yo pienso, tendrá que hacer lo que te estoy diciendo. Te lo digo de corazón.
Lola ella no se imagina lo tanto que yo la quiero, si ella se lo imaginaria. Doy mi vida por ella, mataría a alguien si le harian daño, estoy muy enamorado de Carmen, ella lo save porque yo se lo he demostrado no una, muchas veces.
Lola, una vez me dijo que quería hacer el amor conmigo. Yo le dije que no podía hacerlo con ella, para no causarle ningun peligro porque ella no puede tener hijos dicho por los medicos yo me comprometi a operarme para no acusarle ningun problema hacia ella, yo la quiero muchisimo, si a ella le hace daño, yo ire a la carcel porque yo lo mato al que le haga daño.
Me despido por hoy, cuidame la por favor,
Me gustaria verla
d) A muchos/as les interesa el sexo y desean hablar de ello, máxime cuando es un hecho omnipresente socialmente. A este grupo habría que atenderles sin ninguna cortapisa. Estos chicos y chicas, han aprendido a ocultar, razón por la cual, necesitan aprender determinadas conductas sexuales de manera adecuada y saludable, por un mínimo de dignidad como personas, por salud, por su desarrollo. Es justo y, cuando menos, se trataría de una cuestión de reparación histórica.
e) En el ámbito de la sexualidad consideramos prioritario promover la formación de las familias y la de los profesionales para que, posteriormente, se establezcan grupos de trabajo entre ellos, con el objeto de consensuar programas de intervención y pautas de actuación. Particular interés tiene el que los profesionales y la dirección de los centros, establezcan criterios de intervención comunes que puedan luego ser consensuados con las familias. No parece razonable seguir por más tiempo haciendo lo que cada cual considera pertinente, atendiendo a su ideología religiosa, política o a su propia experiencia personal.
Ni qué decir tiene la necesidad de ser cuidadosos con la información que se divulgue potenciando una atención individualizada a las familias. Habrán de considerarse numerosos aspectos, tanto en la organización como en la infraestructura y la logística de las actividades formativas, tratando de favorecer al máximo la participación de padres y madres y de los/as profesionales. En lo que respecta a los/as chicos/as, la organizaron de los grupos habrá de hacerse atendiendo a varios factores selectivos (edad, sexo, nivel cognitivo, autonomía, conocimientos sexuales…) tratando de que sean lo más homogéneos en la medida de lo posible.
Talleres para jóvenes
La necesidad de educación sexual y afectiva para las personas con discapacidad intelectual es algo que parece estar fuera de toda duda, al menos en la teoría. Otra cosa es como se lleva a la práctica y quién le pone el cascabel al gato. Para nosotros, es obvia la necesidad de ofrecer conocimientos adecuados y científicos a aquellas personas que manifiestan intereses específicos y conductas en esta materia.
Una de las medidas que consideramos relevantes es la de evaluar cómo están a ese respecto. En nuestro caso y antes de las actividades, solicitamos que, en cada grupo, chicos y chicas manifiesten aquellas preguntas que les gustaría hacer, animándolos a preguntar, asegurándoles el anonimato y el compromiso de que se les dará una respuesta adecuada y con total discreción. Esta evaluación se puede hacer bien a través de una hoja en blanco, una sencilla encuesta o bien a través de una sesión de grupo.
Estas preguntas que los chicos y chicas hacen previas a los talleres son, para nosotros, un excelente leiv motiv de la primera parte de las tareas grupales, en razón a su gran utilidad para los grupos de familias ya que son presentadas a los padres y madres en su taller, con la finalidad de hacer consciente y real algo que en algunas familias no se admite: que mi hija/o tiene intereses y pregunta cuestiones concretas. Que se den cuenta de que es su hija/o, no la de su vecino.
Pues bien, hemos confeccionado un sencillo listado de las preguntas más comunes, seleccionando las más relevantes -de las que únicamente se han corregido algunas faltas de ortografía, y eliminando las preguntas repetidas- en algunos de los talleres impartidos:
¿Cómo se hace la sexualidad? Me gustaría tener sexo con una mujer. Quiero que me hablen del sexo. ¿Qué son las relaciones del sexo? ¿Qué es la sexualidad? ¿Qué son los métodos anticonceptivos? ¿Qué hay que hacer para quedarse embarazada? ¿Qué pasa con las parejas cuando la mujer tiene la regla? ¿El condón cómo se pone? ¿A los cuantos años se puede estar embarazada? ¿Qué es sexo? ¿Por qué no nos dejan ver pornografía? ¿A los 12 años puede quedarse embarazada? ¿Qué es la eyaculación? ¿Cómo se produce la masturbación entre la pareja? Me gusta ver porno ¿Cómo se produce un niño y una niña, el proceso? ¿Qué son los métodos anticonceptivos? ¿Por qué yo no puedo tener novia? ¿Por qué no nos dicen cosas del sexo? ¿Por qué yo no puedo casarme?
Eso de la píldora, ¿nos lo explican? ¿Qué métodos tienen para evitar embarazos? ¿Qué significa para ti abortar? ¿Qué se hace para estar embarazada? ¿Qué es un abuso sexual? ¿Cómo salen los bebés de las madres? ¿Qué es la vulva? ¿Qué es la cesárea? ¿Cuándo tienes la regla, es cuando te puedes quedar embarazada? ¿Por qué los hombres son gais? ¿Qué es la enfermedad del sexo? ¿Por qué a las chicas nos baja la regla? ¿Un hombre puede tener pito y tetas? ¿Qué es el orgasmo? ¿Qué es el kamasutra? ¿Para evitar el embarazo, las mujeres tienen que comer mucha grasa? ¿Una persona gay es que tiene un novio? ¿El polvo es hacer la paja? ¿Cómo se puede besar con la lengua? Eso de la viagra qué es? ¿Cómo se hace el polvo? ¿Qué es la paja? ¿Qué significa tocamientos? ¿Cómo se hace el sexo? ¿Cómo se mejoran las relaciones sexuales? ¿Cómo se produce la lactancia? ¿Una chica puede tener pito y chocho?
Preguntas en grupo
Dado que, como se ha advertido, esas inquietudes reales se dan a conocer a los padres y las madres, por lo que se valora la pertinencia de grabar en vídeo una pregunta por persona para luego proyectárselas. Sin embargo, la mayoría de los padres consideró oportuno no autorizar esa iniciativa, es decir, grabar las preguntas en vídeo. Se les propuso entonces que la grabación se haría en cinta magnetofónica, sin imagen, aceptándolo en este caso. Las preguntas se grabaron y luego se presentaron a las familias, junto a las que realizaron con anterioridad. Algunos ejemplos de estas preguntas son los siguientes:
¿Cómo nace un niño? ¿Cómo está embarazada? Quiero tener relaciones sexuales ¿Cómo se liga? ¿Cómo actúa la comadrona? Me gustaría saber cómo se hace el sexo ¿Qué cuando viene la regla? ¿Cuándo se sabe que se está enamorada? Sexo en la cama con el novio. Tener novio. ¿Cómo se hace el amor? ¿Cómo se hace el sexo a las mujeres? ¿Se puede hacer lo del porno? ¿Cómo puedo quedarme embarazada? ¿Cómo se hace para tener novia? ¿Cómo se hace la sexualidad? ¿Cómo prevenir las enfermedades del sexo? ¿Cómo se produce la masturbación? ¿Qué hacen las mujeres en el sexo? Quiero casarme. ¿Cómo se hace el sexo a una chica? ¿Cuántos métodos anticonceptivos hay? ¿Cómo se hace una mujer el embarazo? ¿Por qué no nos dejan los padres hacer nada? Quiero echarme novio.
Valoración de estos intereses y necesidades
Pues bien, en estos grupos de trabajo y en términos generales, hemos vuelto a constatar que:
- Tienen determinadas informaciones y conocimientos.
- En algunas personas se observan importantes déficits y confusión en esta materia.
- La confusión entre escenarios públicos y privados es patente.
- La confusión entre los diferentes vínculos afectivos y la expresión de emociones y sentimientos es así mismo muy clara.
- Los conocimientos en su mayoría son muy escasos.
- Diferentes opiniones y valoraciones sexuales están impregnadas de una notable moral respecto a lo bueno y malo.
- En general, podría decirse que no parecen tener experiencia de diálogo normalizado en esta área, ni tampoco de preguntar o de formular dudas.
- En muchos casos, se percibe una actitud clara de clandestinización y de “picardía”.
- Hay ideas y creencias erróneas hacia aspectos como la masturbación o la homosexualidad.
- Es patente la desinformación sobre los recursos anticonceptivos y el contagio de infecciones sexuales.
A nuestro juicio estas circunstancias revelan la necesidad que tienen estos chicos y chicas de información adecuada y profesional. Como se ha advertido, la situación no es, con mucho, homogénea, más bien al contrario, se observa una gran diversidad. Hay quienes no tienen los más mínimos y elementales intereses, mientras que otros hacen preguntas muy elaboradas, toda vez que algunos chicos y chicas hacen preguntas muy sencillas, incluso aquellos que no preguntan nada, razón por la cual deberemos respetar todas las circunstancias.
Sin embargo, desde nuestra perspectiva, tenemos la obligación de atender a aquellas personas que sí manifiestan intereses de naturaleza afectivo-sexual, tratando de que tengan, al menos, algunas nociones básicas referidas a tres aspectos: a la higiene corporal y sexual, conocimientos básicos ante abuso sexual, así como un aprendizaje respecto de la expresión adecuada de determinadas conductas afectivas. En algunos casos la información del uso de preservativo debería ser absolutamente necesaria.
Novios/as y amigos/as.
En los talleres se trata de responder a todos esas preguntas, asegurándonos de que la información llegaba correctamente a las personas interesadas. Se utiliza una metodología activa y participativa, realizando juegos, utilizando recursos audiovisuales y recursos didácticos concretos. Dado que observamos un interés particular y permanente, así como una manifiesta confusión en las cuestiones relativas a las relaciones entre los/as amigos/as novios/as, circunstancia esta muy común en todos los grupos con los que hemos trabajado, habitualmente tratamos de profundizar en este asunto.
Conviene destacar la realización de diferentes ejercicios concretos para distinguir entre los novios/as y los amigos/as, las distintas vinculaciones afectivas (con el novio/a, con la familia, con los amigos, con las personas desconocidas…) las variadas formas de expresar afectos con cada uno de ellos/as, circunstancias que nos permitieron plantear algunas cuestiones relevantes referidas al abuso sexual. Este punto nos parece a nosotros imprescindible en el momento actual para todos/as los chicos/as. La dramatización y el rol-play, con ejercicios específicos para tal fin,han sido las técnicas utilizadas para ofrecer un modelo de comportamiento adecuado.
En uno de los talleres de jóvenes, el que incluía tres chicos que tenían una importante autonomía y que trabajaban en empresas ordinarias…, etc. se planteó, además, la cuestión de las relaciones chico-chica, proponiéndoles establecer dos grupos: uno de chicos y otro de chicas, que tendrían como objetivo conocer aquellos rasgos -tanto los que les atraen como los que no- que a los chicos les gustan de las chicas y viceversa. Se les motivó expresamente a que todos/as colaboraran y participaran en la tarea grupal señalada. Seleccionamos algunas de las respuestas más frecuentes, como las que siguen:
Grupo de chicas
AQUELLAS COSAS QUE NOS GUSTAN DE LOS CHICOS
Los chicos son cariñosos. Que nos hacen caso. Que nos dicen cosas guais. Los tocamientos. Me gustan que me toquen el trasero. Siempre están pendientes de nosotras. Que me besen en la boca. Que son dulces. Me gusta que me den piropos. Que me acompañen. Me encanta que me toquen la vagina. Que me inviten a cosas. Que me vengan a buscar a casa.
AQUELLAS COSAS QUE NO NOS GUSTAN DE LOS CHICOS
Que te toquen el pecho. Que son unos pesaos. Son muy machistas. Que me toquen el culo. Que tiren muchos eructos. Que se ponen a ver el fútbol con la cerveza. Que le gustan mucho las chicas desnudas. Que no hacen nada en casa. Que enseñan porno. Que son muy poco románticos. Que cuando nosotras vamos de compras ellos pasan. Que son muy lanzaos. Que siempre hablan del sexo. Solo piensan en eso.
Grupo de chicos
AQUELLAS COSAS QUE NO NOS GUSTAN DE LAS CHICAS
Que son unas mandonas. Son machistas. Que son unas manipuladoras. Que siempre quieren tener razón. Que nos utilizan y luego nos tiran como un pañuelo usado. Que le gusta mucho ir de compras y de tiendas. Piensan en chicos normales. Que no van en serio. Que le gustan mucho algunos cantantes. Pasan de nosotros. Que les parecemos poca cosa. Que son muy chulas.
AQUELLAS COSAS QUE NOS GUSTAN DE LAS CHICAS
Que son cariñosas. Que son atentas. Que están muy buenas. Que salgan con nosotros. Que tienen buenas tetas. Que nos hagan caso. Sus camisetas ajustadas. Su cuerpo. Cuando vamos al cine. Que nos dejen. Que están muy guapas. ¿Pero de las normales o de las del grupo? Que te tratan bien. Que me cuida.
Posteriormente establecimos un ejercicio de “mediación” que ayudara a tener un mejor conocimiento de los chicos respecto de las chicas y viceversa y, de esa manera, cuestionar algunos estereotipos. Dos chicas se refieren a un modelo de chico como esos de las películas, muy romántico casi perfecto, que cuando habla “se me quita la respiración” y con el que sueña. Este modelo fue cuestionado por los chicos como irreal
Talleres de padres y profesionales
Los talleres de padres y profesionales tienen un carácter formativo y práctico con tareas de grupo. De hecho, se han realizado ejercicios concretos de dramatización y rol-play, particularmente en lo que concierne a preguntas sexuales, conversaciones y diálogos, la conducta masturbatoria, las relaciones heterosexuales, las de naturaleza homosexual y los abusos sexuales, utilizando recursos audiovisuales. Básicamente los ejercicios tenían el carácter de “anticipar situaciones” o dicho de otro modo: “¿qué harías si te encontraras con la siguiente situación?” Las exposiciones teóricas y los contenidos han abordado diferentes aspectos que, a tenor de nuestra experiencia de 40 años, preocupan a estas agencias educativas.
En síntesis, los talleres de padres y profesionales han tenido en común la insistencia en:
1. La pertinencia de reconocerles como seres sexuados con necesidades afectivas y sexuales.
2. La necesidad de apoyar los procesos e iniciativas de integración y normalización, incluyendo la sexualidad y la afectividad.
3. La conveniencia de que familias y profesionales, al menos, creen espacios para hablar sobre cuestiones sexuales. Hablar de sus miedos y desconfianzas con la finalidad de aclarar malentendidos y actuar de una manera más humana y científica en este tema. Lo cierto es que ambas agencias, de una manera coordinada y colaborativa, tienen que decidir conjuntamente muchas cosas: qué tipo de información sexual se le va a dar a sus hijos/as, qué actitudes se van a promover y qué conductas se van a atender de una manera planificada.
Hay que sumar y no restar en beneficio de la calidad de vida de estas personas. Con todo, el objetivo será favorecer vivencias y conductas saludables en el área de la afectividad y sexualidad, basada en los conocimientos científicos disponibles y en el respeto a cada cual.
4. En el momento presente comprometerse en fomentar espacios de relación y amistad entre estas personas y espacios de intimidad en parejas con estabilidad afectiva, será una actuación valiente y generosa. Las restricciones y controles sistemáticos sobre las mujeres con discapacidad intelectual, deben analizarse y debatirse con amplitud de miras.
5. Es ético, justo y necesario ofrecer información a aquellas personas que manifiestan intereses de naturaleza afectivo-sexual, bien de manera individual o grupal primando la homogeneidad en lo que respecta a capacidades cognitivas, habilidades, necesidades…etc.
6. Si bien cada persona tiene sus necesidades y capacidades, recomendamos atender a aquellas que manifiestan explícitamente algún tipo de comportamiento sexual o afectivo. En este caso proponemos al menos que:
- Si lo desean, puedan desarrollar algún tipo de satisfacción sexual individual, dentro de unas condiciones adecuadas de intimidad.
- Sean capaces de expresar adecuadamente y en condiciones de intimidad su vivencia sexual y afectiva.
- Tengan capacidad para decir no a prácticas sexuales no queridas y aprendan a autoprotegerse de los abusos sexuales.
- En el caso de existir relaciones de pareja con un cierto grado de estabilidad, mutuamente aceptadas, y con vínculo afectivo, consideramos deseable cuidarlas, comprometiéndose la familia en su apoyo, facilitándoles espacios de intimidad.
7. Consideramos que, ante una conducta sexual inapropiada, deben establecerse determinadas pautas profesionales de actuación, con el objetivo final de que aprenda a expresar adecuadamente esa conducta. Nuestra experiencia nos ha mostrado que, entre otras, las siguientes conductas deben ser objeto de la atención de los profesionales.
- Preguntas, comentarios, expresiones y gestos corporales excesivos, y fuera de lugar, sobre sexo.
- Uso de material pornográfico.
- Exhibición y/o desnudez en público.
- Masturbación en un espacio público.
- Manifestaciones sexuales compartidas: heterosexuales, homosexuales, bisexuales.
- Abusos sexuales (con usuarios/as o personas/profesionales dentro del centro).
- Caricias y relaciones de afecto-enamoramiento con profesionales.
- Otras conductas sexuales (parafilias, prostitución, abusos con personas ajenas al centro…).
8. Las conductas sexuales son conductas de intimidad, por tanto, hacerlo en el lugar adecuado, para que la experiencia sea gratificante y enriquecedora, razón por la que deben ser objetivo de aprendizaje de cualquier programa de intervención. La implicación y compromiso de los padres o de los tutores legales es absolutamente necesaria para garantizar que las personas, en las condiciones que se establezcan, tengan espacios de total y absoluta intimidad.
9. Aquellas personas que tienen o pueden tener actividad sexual, deben autoprotegerse y deben recibir protección por parte de su entorno. En este sentido, el uso sistemático de métodos anticonceptivos eficaces es una clara necesidad para personas en situación de riesgo.
10. En algunos casos muy concretos habrá de valorarse el aprendizaje de la masturbación de manera adecuada, siendo el padre o el hermano, en el caso del chico (o la madre, hermana en la de la chica), las personas más idóneas para abordar esa tarea, incluyendo la utilización de material audiovisual.
11. Si bien los castigos y prohibiciones, como recurso para anular y reprimir estas necesidades han sido, con frecuencia, medidas utilizadas por las familias y los profesionales en muchos casos, desde nuestra perspectiva y en términos generales, son inadecuados y contraproducentes ya que, a menudo, tienen consecuencias negativas y son de dudosa eficacia en su finalidad de anular la motivación sexual.
12. La formación de las familias y de los profesionales es un requisito fundamental para favorecer este cambio, tarea esta que debe ser promovida y supervisada por una comisión paritaria de ambas agencias.
De manera complementaria el apartado relativo a los abusos sexuales, dada su importancia, merece nuestra consideración aparte, ya que proponemos un taller específico sobre este particular denominado “¡No: no quiero que me toques”!. Todo ello a sabiendas de que:
Una proporción importante sufrirá abusos.
En la mayoría de los casos su prevención depende de profesionales y familiares. Muchas no saben que están siendo víctimas, sin habilidades para frenarlo, o paralizados por el terror. Una pequeña parte serán reconocidos y tendrá tratamiento.
Para finalizar, nos parece pertinente constatar la reflexión de una profesora que considera que “estos chicos buscan algo más allá del desahogo puro y duro, puesto que estamos hablando no solo de sexualidad sino también de afectividad en el sentido más amplio de la palabra. Quiero pensar que la represión les empuja en algunos casos a valorar una caricia, un beso, un abrazo, más de lo que algunos, que gozamos de la libertad sexual, llegaremos a apreciar”.
[1] García, J.L. (2000) Educación sexual y afectiva en personas con minusvalía psíquica. Cádiz: Asociación síndrome de Down Cádiz y Bahía.
[2] Esta experiencia ha sido descrita en dos artículos publicados en nuestro de nuestro blog en esta misma revista. https://psiconetwork.com/sexualidad-y-afectividad-en-personas-con-discapacidad-intelectual-segunda-parte/
[3] Por ejemplo, en el Colegio El Molino de Pamplona, la experiencia ha sido continuada a lo largo del tiempo. https://gaptain.com/blog/discapacidad-y-sexualidad-los-angeles-asexuados/
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