¿PEDOFILO O PEDERASTA? (y IV). ¿Se pueden prevenir?

¿Sabías que una universidad pública, como la Rey Juan Carlos de Madrid, ofrece en primicia mundial un curso de formación con título propio: “Experto/a en Prevención de los Efectos de la Pornografía en la Salud Afectivo-Sexual”, para postgraduados, con una duración de 60 horas lectivas y con un plantel de profesorado de primer nivel?

Ya hemos comenzado la segunda convocatoria y haremos más, dada la excelente acogida. Si quieres saber más, clica aquí.

“Nunca se lo he dicho a nadie y solo de recordarlo me estremezco. Desde los 6 a los 11 años fui violado por una persona cercana a mi familia. Mis padres trabajaban mucho. Siempre se las apañaba para venir a casa cuando estaba solo. Me enseñaba imágenes porno y me decía lo que tenía que hacer. No sé por qué, pero me ponía mi peluche preferido al lado de la cara. Me susurraba que me quería y me daba regalos. Siempre me decía que era nuestro secreto y que si se lo comentaba a alguien mi padre iría a la cárcel. La culpa me corroe.  25 años después, todavía me sigue atormentando”.  B. 31 años.

En los tres artículos anteriores, (clica aquí si quieres leer el tercero publicado) me he aproximado a estos dos trastornos de la conducta sexual, describiendo algunos de los aspectos más relevantes que, a mi juicio, convendría tener en cuenta desde una perspectiva de divulgación. Lo hago porque, con frecuencia me formulan, tanto en RRSS y en actividades formativas, diferentes cuestiones sobre estos dos comportamientos sexuales que se hace preciso aclarar. Con esta entrega, finalizo la serie de 4 publicaciones, abordando la prevención, sugiriendo un probable incremento de su prevalencia en el futuro, ciertas informaciones complementarias y algunos recursos de interés.

Ya en 2019, en un artículo sobre las agresiones sexuales, proponía la capacitación específica a través de una educación sexual científica y profesional, que tuviera como eje central el respeto escrupuloso por la otra persona y el mutuo acuerdo. Un menor nunca consiente.

Sobre la importancia y trascendencia de la educación sexual llevo “enredado” toda mi vida profesional, consciente de que es la única alternativa que tenemos. La ley y los castigos penales por sí solos no resuelven este problema. La rehabilitación y la prevención de pedófilos y pederastas es imprescindible en el proceso, aunque tal propuesta pueda repugnar.

Se da la paradoja de que, en algunas RRSS y profesionales (como LinkedIn), estos dos términos son presa de sus algoritmos, corriendo el riesgo de que te suspendan la cuenta si los usas (al igual que ocurre con el de pornografía y lo digo por experiencia), circunstancia absurda como pocas pero que dificulta actuaciones de sensibilización. Es, sin duda, el colmo de la sin razón: estas redes sociales y profesionales no distinguen entre producir/distribuir pornografía y estudiar ese fenómeno desde una perspectiva académica y de la salud, obligando a usar una nueva terminología irracional (NOPOR, P@rno, p0rn0grafía…)

En cualquier caso, se dispone de los conocimientos suficientes acerca de estos trastornos de conducta sexual y las estrategias de captación de sus protagonistas, como para plantear programas específicos de prevención. Se conocen igualmente una buena parte de los mecanismos de actuación de estos sujetos, sus habilidades para acercarse y manipular a los más vulnerables especialmente a través de Internet, que ha facilitado exponencialmente los contactos de los depredadores sexuales con niños y niñas.

También se sabe que los movimientos pedófilos y pederastas (MAP Minor Attracted Person) tienen mucho poder, poseen grandes medios y parece que disponen de una buena organización. Cuentan, incomprensiblemente, con apoyos en determinadas instancias oficiales y en determinados sectores del movimiento LGTBQIA+, en su afán de lograr una normalización y legitimación social de su conducta. Lo que pretenden claramente es ampliar su mercado sexual y tener más oportunidades de satisfacer sus deseos sexuales. Desde hace muchos años, estas organizaciones con el fin de normalizar “relaciones consensuadas con menores de edad” , es decir un trastorno de la conducta sexual, toda vez que un hecho delictivo, tratan de conmemorar el 24 de junio el día del orgullo pedófilo.

Desde un punto de vista preventivo, parece razonable considerar que el que mejor se conoce a sí mismo es el propio pedófilo, razón por la que solicitar ayuda profesional, es un requisito fundamental, en la medida en que se podría evitar el paso a la acción, con el daño que comporta a un menor siendo, en consecuencia, una prioridad para prevenir dolor y sufrimientos asociados a esas experiencias.

La prevención debería darse en diferentes niveles y en otros tantos ámbitos. Seguramente incorporar estos objetivos a los programas de educación sexual en las familias y en las escuelas sería una medida acertada, trabajando en profundidad la empatía, la compasión y la asertividad. No debería olvidarse la conveniencia de ofrecer herramientas concretas a las personas que potencialmente podrían cometer estas agresiones de modo y manera que le sirvan para gestionar de manera eficiente sus deseos sexuales.  Esta cuestión relativa a la educación sexual y afectiva en la familias y a los recursos educativos que pueden utilizarse, la hemos desarrollado ampliamente en mi programa TUS HIJOS VEN PORNO y en el último libro ¿Hablamos de porno? que se publicará en Mayo de 2024, por Plataforma Editorial .

Pero también diseñar estrategias más ambiciosas. En ocasiones hemos propuesto la necesidad de atender a quienes fantasean de manera reiterada con niños/as, con imágenes de violencia sexual o de relaciones sexuales con familiares, por considerar que la gestión de las mismas puede ser compleja. Creo que sería una buena idea establecer programas de prevención, para evitar que esas fantasías y deseos lleguen a hacerse realidad y perpetrar un daño inconmensurable a niños y niñas, además de ser un delito. Es muy difícil modificar esa orientación sexual, pero si se puede (y debe) hacer lo posible para que no termine en pederastia. Algunas estimaciones considerarían que el 30% de los delitos pederastas podrían ser cometidos por pedófilos.

En España hay algunas experiencias interesantes. Por ejemplo, la de PrevenSI con programas pioneros. Se trata de focalizar la atención en quienes pueden ser abusadores potenciales. También la UIC trabaja en un programa terapéutico para pedófilos y pederastas en colaboración con el Hospital berlinés de La Charite.

En cualquier caso, hacen falta muchos estudios e investigaciones pero, sobre todo, se necesita una implicación real de las administraciones públicas en esta cuestión, con presupuestos suficientes para ello, que están más interesadas en los vaivenes políticos y en las eventuales polémicas que os beneficios que una decisión firme y valiente pudiera generar.

En mi opinión, y a luz de la realidad actual, es probable un incremento de este tipo de trastornos de la conducta sexual en base a los siguientes factores:

1) Desinterés de los responsables políticos en legislar y promover medidas eficientes sobre esta materia, tanto de carácter preventivo cómo asistencial y de rehabilitación. 

2) Ausencia de una educación sexual profesional y científica obligatoria desde primaria a la universidad que capacite y dote de escudos de protección a niños y niñas, como he señalado en otros artículos en este mismo blog.

3) Mayor importancia, poder e influencia de los grupos internacionales promotores de considerar la pedofilia como una orientación sexual.

4) Incremento del consumo de pornografía infantil e incestuosa.

5) Creación y expansión sin control de los portales pornográficos, de la pornografía infantil (MESI), hiperrealista y extrema generada a través de IA

En el último punto creo que debería considerarse muy seriamente, ya que la facilidad para generar todo tipo de materiales audiovisuales hiperrealistas, un hecho novedoso sin legislar, amenaza con romper los límites que cualquier sociedad civilizada debería tener perfectamente establecidos.

Aunque desconozco si ha habido alguna sanción efectiva, desde 2015 existe una ley que tipifica como delito la ‘pornografía infantil virtual’ .

Por parte de la fiscalía, se entiende que la ‘pornografía infantil simulada’ debe referirse necesariamente a imágenes que tengan una apariencia realista, es decir que no se trata de meros dibujos, sino que parezcan fotografías o vídeos reales.

Un artículo interesante sobre este asunto es el de P. Duchement que puedes leer aquí

Hay mucha documentación sobre famosos pederastas que, por su estatus, se les ha tolerado esa conducta. Por ejemplo aquí, aquí y aquí.

En esas publicaciones se informa de que numerosos varones adultos superfamosos han tenido relaciones con menores. Estos son solo algunos ejemplos: El caso de Michael Jackson es de todos conocidos, Steven Tyler vocalista de Aerosmith con Julia Holcomb de 16. Celine Dion tenía 12 años cuando Rene Angelil, de 38 años, era su manager y pareja. Bill Wyman de 48 años de los Rolling Stones comenzó a salir con Mandy Smith, con 13 años. Luc Besson se casó con la modelo Maïwenn Le Besco cuando tenía 15 años.

Woody Allen se casó con su hijastra Soon-Yi, los dos se conocieron cuando ella tenía 8. Wilmer Valderrama ha salido con Mandy Moore, de 16, con Lindsay Lohan, de 17 y con Demi Lovato, de 17. Charles Chaplin tenía 29 cuando se casó con Mildred Harris, de 16. Repitió el patrón con Lita Gray de 16 años. La conoció a los 6 y comenzaron a salir a sus 12.

Sam Cooke conoce a Aretha Franklin de 12 años. Iggy Pop tuvo una relación con Sable Starr, cuando ella tenía 13 años, más tarde Starr mantuvo relaciones con muchos otros “rockstars”, como David Bowie, Mick Jagger y Rod Stewart. Roman Polanski drogó y violó a Samantha Geimer, de 13 años y se exilió en Europa.

Don Henley, de Eagles, fue arrestado en 1980 por estar con una niña desnuda de 16 años completamente drogada. El líder de Anthony Kiedis, de Red Hot Chili Peppers, reconocía una relación con una niña de 14 posteriormente salió con Ione Skye de 16.

En sentido estricto, ¿estas relaciones podrían calificarse como de acoso sexual? ¿de pederastia? Pues parece que sí, en la medida en que, desde una relación de poder, pretenden ganarse la confianza de la menor con la finalidad de tener sexo y al final lo acaban teniendo. Sin embargo, el poder, la fama y la riqueza son un salvoconducto y excepcionalmente son denunciados e imputados y mucho menos juzgados.

Si tienes interés en profundizar en este tema, comienza por ejemplo por este artículo. Para conocer que dice el DSM-V (American  Psychiatric  Association  (APA).  (2014) Manual  Diagnóstico  y Estadístico   de   los   Trastornos   Mentales(5ª ed.)(DSM-5).   Madrid: Panamericana.)  consulta este enlace.  Un interesante base de documentos sobre este tema, puedes consultarla aquí.

Para conocer y prevenir los abusos sexuales en la infancia, hay mucha documentación. Veamos algún ejemplo.

El libro de Guillermo Cánovas, Ladrones de inocencia: pedófilos (Nuevos escritores, 2004) un clásico en este tema. También el libro de Marta Suria (Ella soy yo, Circulo de Toza, 2019) refleja el silencio de las víctimas. Un libro conocido también es el de Oliverio Ferraris, Anna y Barbara Graziosi, ¿Qué es la pedofilia?, Paidós, Barcelona, 2004.

Otro es el de James Rhodes, Instrumental. Memorias de música, medicina y locura, (Blackie Books, 2015) un texto duro, en el que este conocido pianista cuenta como sufrió agresiones sexuales, asociadas a agresiones físicas terribles, en su infancia y cómo la música le salvó.  Como es sabido, es un prestigioso concertista de piano, ofreciendo recitales en todo el mundo. Ha protagonizado documentales para la BBC, Channel 4 y es columnista en The Guardian.

En ese libro, un ejemplo claro de resiliencia afirma que: “Me violaron a los seis años. Me internaron en un psiquiátrico. Fui drogadicto y alcohólico. Me intenté suicidar cinco veces. Perdí la custodia de mi hijo. Pero no voy a hablar de eso. Voy a hablar de música. Porque Bach me salvó la vida. Y yo amo la vida”.

Su nombre ha servido para la denominación de la Ley   Rhodes, la ley orgánica de protección a la infancia frente a la violencia, avalando y reconociendo de ese modo su experiencia, que pretende entre otros muchos objetivos, combatir la impunidad de los abusos a menores.

Sugiero igualmente el libro Cuando el dolor te hace fuerte, escrito por Sara Landa y publicado en Ediciones Mejorada, una autobiografía emotiva sobre los efectos de los abusos sexuales en el entorno afectivo cercano.

Otro texto de interés general es el de Lolita un clásico (primera edición en 1955) de Vladimir Nabokov, en el que narra la obsesión de un profesor por la menor de 12 años, Lolita, una relación en donde predomina la atracción perversa e imposible de un adulto sobre una niña. Hay algunas películas con ese título y contenido.

Una serie documental de tres episodios de Netflix “En el nombre de ellas”, aborda el caso Kote Cabezudo, dando voz a las víctimas y sus vínculos con la corrupción de judicatura, políticos e instituciones, que tratan de esconder la pederastia debajo de la alfombra. Esta aportación cuenta la dura historia de varias mujeres, algunas menores, que sufrieron muchos años de agresiones sexuales, engañadas por el poderoso fotógrafo donostiarra , que les prometía el éxito y que abusaba de ellas.

Una interesante entrevista a James Cantor, un psicólogo canadiense que ha investigado este tema, puede verse en este link. Hay documentales de interés acerca de la estrategia de estos depredadores sexuales:

Como dato histórico de interés reseñar la película La naranja mecánica, de Stanley Kubrick, que plantea con una crudeza inusual para la época en la que se estrenó en junio de 1975 (incluso fue prohibida en el RU) la violencia sexual llevada a cabo por jóvenes.

Un documento de interés es el publicado por una Comisión Internacional de Juristas  en el que se considera que “de acuerdo con la evolución de sus capacidades y su progresiva autonomía, las personas menores de 18 años deben participar en las decisiones que les afecten, teniendo debidamente en cuenta su edad, madurez e interés superior, y con especial atención a las garantías de no discriminación”.

https://www.psyciencia.com/pedofilia-que-puede-hacerse
https://www.elsevier.es/index.php?p=revista&pRevista=pdf-simple&pii=S1888989109732379&r=286
https://dspace.uib.es/xmlui/bitstream/handle/11201/156863/Castellanos_S%C3%A1nchez_Jennifer.pdf?sequence=1&isAllowed=y
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3145999.pdf

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