¿Qué hago con mi adolescente?

Mis últimos libros publicados sobre pornografía y educación sexual, escritos para ayudar a familias y profesionales, en la compleja tarea de afrontar los retos que tienen nuestros menores y jóvenes, en una sociedad digital convertida en referente y modelo educativo. Si quieres saber más visita el apartado libros en mi web.

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Para muchos progenitores, la llegada de la adolescencia comporta un sinnúmero de preocupaciones que les generan una gran ansiedad y preocupación, temores que alimentan (amplificando su impacto) durante varios años antes. En ocasiones, parecen cumplirse “las profecías” que previamente se tienen sobre este momento evolutivo, es decir: que es un periodo de crisis y problemas que hay que aguantar como se pueda. Y, en ocasiones las profecías acaban cumpliéndose.

Soy partidario de olvidarse de ese tipo de creencias, ya que considero que la adolescencia puede ser una etapa maravillosa que hay que conocer, acompañar y dedicar tiempo de calidad. El sufrimiento no tiene que ir de la mano de este periodo extraordinario de cambios psico-fisio-sociales.

No obstante no hay consenso en cuestiones relativas a la realidad de los adolescentes actuales. Incluso hay quienes no aceptan hablar de etapa evolutiva. Probablemente esta es una característica intergeneracional: Los adultos tienden a criticar a los adolescentes. Por ejemplo, pensar que la generación Z está especialmente hipeconectada, hiperestimulada y con un voraz espíritu consumista que acaba provocando soledad, frustración y un aumento de las consultas de salud mental.

Un estudio (realizado con más de 1000.000 jóvenes de 18 a 24 años que usaron el móvil antes de los 13)revela que tienen más tendencia a presentar agresividad, pensamientos suicidas y desconexión de la realidad, así como trastornos de las emociones y baja autoestima. En España informes hospitalarios indican un aumento del 1200% en ingresos hospitalarios por depresión, particularmente chicas, con una edad media de 16 años.

El impacto de las pantallas en la salud de nuestros menores lo he analizado en este artículo de mi blog.

Veamos un pequeño ejemplo de un estudio reciente de la ONG Plan Internacional, (clica aquí) revela que el 84% de las adolescentes de 12 y 16 años temen que se use su imagen para crear contenido sexual falso con inteligencia artificial (IA) y que el 72% de los chicos tienen miedo de ser acusados injustamente de acoso o violencia de género.

Sin embargo, otros estudiosos de esta etapa, sugieren que el problema está en que los adultos hacen una interpretación errónea, y moralizante, de los jóvenes: tienen intereses, piensan…pero no como los mayores les gustaría. Más que considerar que son frívolos y superficiales, lo que ocurre en que son modos y formas distintas de construir su identidad, su autonomía, de regular sus emociones y de pertenencia a un grupo, razón por la que las RRSS han triunfado: necesitan vincularse con los amigos y la vía de hacerlo es a través de los dispositivos tecnológicos y las plataformas de mensajería.

Sin embargo la realidad es otra. Una investigación realizada en España con menores y jóvenes revela que, ya desde los 12 años, especialmente entre las chicas, ven a OnlyFans como una forma muy rápida de ganar mucho dinero. Estas plataformas influyen en la construcción del sentido y significado del sexo, la sexualidad y las relaciones sexuales y afectivas, en una edades en que el cerebro inmaduro está “construyendo todo el imaginario cognitivo”, vinculando con una cierta normalidad (porque seguramente no tienen otras propuestas) la oportunidad económica, el talento personal y la sexualidad.

Los chicos y chicas consultados valoran la creación de contenido como elección personal y tendiendo a minimizar los riesgos. Son bien conocedores de este modelo de negocio basado en suscripciones. Conocen y comparten técnicas para eludir las restricciones de edad., si bien hay diferencias según el sexo: Las chavalas tienden a expresar más preocupaciones sobre imagen corporal, juicio social y seguridad, mientras que los chavales hablan con más con más facilidad de los aspectos monetarios del suculento negocio y del consumo. Parece que tienden a valorar “el beneficio inmediato” que los posibles riesgos relativos a la propiedad del contenido que se exhibe, la explotación o el arrepentimiento futuro. En esta investigación, OnlyFans se asoció claramente a éxito financiero. Muchos consideraban que era una alternativa más fácil y atractiva que los trabajos disponibles, de tal manera que la exhibición corporal se considera “una estrategia inteligente o incluso admirable”.

Si quieres conocer más a fondo la problemática de OnlyFans y otros riegos te sugiero consultes mi artículo específico sobre ello en este blog.

Datos significativos de una realidad preocupante. Hace falta #educacionsexualprofesional y científica desde primaria a la universidad para frenar esta deriva.

Pues bien, en las últimas semanas, la serie Adolescencia ha sido motivo de debate en las RRSS, y no sin razón, porque lo que plantea y cómo lo plantea refleja, a mi entender, una parte de la realidad de amplios grupos juveniles. Una realidad que a mi, lo confieso, me preocupa.

Destaco únicamente dos aspectos que me parecen de interés para el tema que me ocupa hoy:

a) En la serie, el chaval protagonista afirma, en el entorno de sus compañeros, que: “Todos ven porno” y que “Todos han compartido una imagen íntima de la compañera de clase”

Estos son solo un par de comentarios, muy significativos, que esta impactante serie ofrece sobre la realidad de la generación Z, que la mayoría de los padres y docentes parecen desconocer. Hablan y aprenden sobre sexo (y se relacionan) a través de la pantalla de su móvil o de su Tableta, en páginas web porno y plataformas de esos contenidos.

En realidad, las vidas de unos y otros, progenitores y vástagos, da la impresión de que corren paralelas en buena parte de los asuntos que se ventilan en la juventud. Son dos mundos que se reflejan claramente en la comunicación entre algunos padres e hijos, que se produce a través de WhatsApp, dentro de la misma casa.

b). ¿Qué hacia nuestro hijo, solo, con el ordenador en su cuarto? ¿Con quién hablaba?

Esta es una de las preguntas que los progenitores de Owen Cooper, el chico protagonista en un papelazo extraordinario , se hacían, rotos emocionalmente, sintiéndose culpables, al final del último capítulo y que me impactó, al igual que la excelente realización técnica y el no menos extraordinario trabajo de interpretación de todos los personajes, razón por la que considero que es una serie a recomendar.

La lectura que nos ofrece es clara: las pantallas están cambiando la vida, las relaciones y el tiempo libre de los menores (y mayores) en todo el mundo, transformaciones cuyas implicaciones en los diferentes órdenes de sus vidas, están comenzando a verse, particularmente en su salud mental y que algunos profesionales ya anticipábamos hace años. Es muy probable que necesitemos batallones de psicólogos para atender los diferentes problemas de salud mental que ya están apareciendo.

La referencia a los incels (hombres que reclaman a las mujeres sus derechos sexuales, razón por la que están muy enfadados con ellas, hasta odiarlas) no es, a mi juicio, el elemento más destacado de este audiovisual. Creo que el foco habría que ponerlo en que Internet se ha convertido en un referente educativo y vital para una buena parte de menores y adolescentes.

En este artículo me detendré sobre todo en los cambios de naturaleza sexual y afectiva que acontecen en la adolescencia.

Pues bien, la situación actual referente a la sexualidad de los adolescentes no podría entenderse sin tener en cuenta las siguientes realidades:

  1. Nos guste o no, nuestros jóvenes tienen más relaciones sexuales, cada vez más pronto y con más personas, afectando a chicos y chicas, si bien las vivencias y las consecuencias se perciben de manera distinta según el sexo. De hecho, está aumentando una patología afectiva que provoca un gran sufrimiento en algunas chicas que se “enganchan” afectivamente, porque les cuesta separar los afectos de la actividad sexual, circunstancia ésta que no parece observarse con tanta claridad en los chicos. El modelo de relaciones sexuales dominante, beneficia claramente a los chicos: polvos en el fin de semana sin ningún tipo de compromiso, con un patrón de conducta sexual bien definido: felación, penetración anal, vaginal, sin ningún tipo de protección. Si quieres entrar en el grupo y serguay, tienes que pasar por ahí, porque eso te empodera. Este hecho ha sido abordado en algunos films comerciales de éxito, como escribo en dos artículos aquí.

2. En general, estas relaciones sexuales suelen hacerse en condiciones poco adecuadas, tanto de actitudes y expectativas previas, como de espacios físicos y de intimidad, siendo usual consumir sustancias estimulantes antes de iniciar la rápida seducción. Incluso parece que, cada vez más, hay jóvenes que toman estimulantes sexuales concretos cuando han ligado, – para dar la talla y no desaprovechar la oportunidad-   subsiguiente a toda una noche de consumo de alcohol y drogas. Algunos los adquieren en internet con los riesgos añadidos que eso conlleva.

Hace algunos años, llevé a cabo diferentes cursos en la universidad y en diferentes entidades, denominados “Quiero ligar contigo” que pretendían advertir del riesgo que supone utilizar el alcohol y las drogas para ligar e iniciar relaciones entre chicos y chicas, experiencia desarrollada ampliamente en mi libro “Sexo, poder, religión y política”.

Es muy de lamentar que estos chicos se acostumbren a utilizar tanto el alcohol o las drogas “para tener el punto”, como fármacos sexuales en sus relaciones sexuales, porque el riesgo de enganche de por vida es elevado.

3. La inmensa mayoría de los estudios e investigaciones disponibles resaltan la asociación entre estas primeras relaciones sexuales y el incremento de embarazos no deseados, aumento de la ingesta de píldora postcoital, contagios de infecciones sexuales y aumento de patología en conducta sexual y disfunciones sexuales. Este tema lo hemos analizado en dos libros: Mamá ¡estoy embarazada! y ¿Cómo evitar el embarazo no deseado y el contagio del Sida en nuestros jóvenes?

El incremento de ITS es un hecho tan conocido como preocupante, del que vengo advirtiendo desde hace décadas. Infecciones como la Gonorrea se han triplicado en los últimos años, la sífilis está repuntando y otras como la clamidia, han aumentado cerca de un 250%. Desde hace muchos años vengo advirtiendo del incremento de los riesgos sexuales y reproductivos al que están expuestos los jóvenes que carecen de una educación sexual profesional y científica. Con Internet, en una sociedad hipersexcual, y el referente pornoviolento que invisibiliza el condón, no hay duda de que seguirán su crecimiento exponencial.

Además, numerosos informes y documentos añaden otro lacerante problema: el aumento de  la violencia sexual contra los menores y entre menores, cuestión esta que me preocupa y a la que he dedicado diferentes artículos, actividades de sensibilización y capítulos de libros.

4 Vivimos en una sociedad cada vez más hipersexualizada, donde la instrumentalización de la sexualidad con fines comerciales es omnipresente, circunstancia en la que las mujeres y las niñas son las peor paradas. Con internet, la pornografía ha entrado en todos los hogares y está accesible a cualquiera. Basta teclear una palabra sexual en cualquier buscador, para que nos lleve a miles de páginas web porno o descargarse una película comercial, un partido de futbol extranjero, videojuegos… y, en ocasiones, al abrir el enlace encontrarse un vídeo porno. A veces de manera inesperada.

Ha de quedar claro que, donde quiera que haya un smartphone con acceso a Internet, allí estará el porno, cuyo propósito es buscar potenciales adictos, cuanto más jóvenes mejor, porque son más vulnerables, para fidelizarles de por vida.  A la industria del porno, al igual que a la del tabaco, el alcohol o las drogas, no le interesa lo más mínimo la salud de nuestros menores.

5. Las redes sociales están provocando cambios extraordinarios en las relaciones sociales, en las relaciones afectivas y en las costumbres sexuales de los jóvenes. Redes en las que, a mi juicio, no debería haber ningún menor.

Hay un nuevo paradigma sexual que está influyendo decisivamente en el modo y manera en la que los adolescentes viven su sexualidad y en el que, la calidad de las vivencias está lejos de ser saludables en una buena parte de los casos. Sostengo que la pornografía violenta está cambiando las conductas sexuales de nuestros menores y jóvenes, en las que sobresale una cierta frivolización de la sexualidad.

6. Mi experiencia educativa a lo largo de más de cuatro décadas, me confirma que, en la mayoría de las familias y de los centros educativos, no se abordan estas cuestiones de manera adecuada, en particular aquellos temas que más le interesan a los jóvenes y que distan mucho de ser los relativos a la fisiología sexual o las ITS que, a menudo, se imparten en exclusiva en los centros escolares por personal ajeno al mismo. Sabemos que, en no pocos hogares, dos de los temas que menos se plantean son el sexo y las drogas. Justo los dos en los que mayor necesidad hay.

Mi impresión es que la situación de los jóvenes de hoy, respecto a su educación sexual y al aprendizaje de los hechos sexuales, es descorazonadora, porque es peor que la que tenían hace dos o tres décadas. Solo subrayo cuatro cuestiones:
a) Son excepcionales aquellos que dicen hablar con sus padres /madres/ profesorado de los temas sexuales que REALMENTE LES INTERESAN. Los amigos/as e Internet son las dos fuentes principales de información. Las RRSS y las webs porno destacan en su influencia.
b) Las chicas tienen más oportunidades de hablar con sus madres de temas fisiológicos. Los chicos son los peor parados porque, mayoritariamente, solo hablan con los amigos y tienen en cuenta lo que les dicen determinados influencers a los que siguen.
c) No ha de extrañar que tengan importantes déficits de información sexual básica y defiendan mitos y estereotipos tradicionales. En general, son mucho más conservadores que sus padres/madres en diferentes asuntos.
d) La pornografía violenta es un referente educativo muy importante de la generación Z, y la información, valores, actitudes y conductas sexuales que les ofrece, son el manual de instrucciones 3.0 de sus primeras relaciones sexuales. La realidad no puede ser más lamentable, porque esto no sale gratis y afectará al futuro sexual, afectivo y emocional de toda una generación. La desidia social y la irresponsabilidad de familias y profesionales sobre esta cuestión, no puede ser más escandalosa.

7. Hay un acuerdo generalizado entre los especialistas en salud del adolescente en destacar la asociación que existe entre el consumo de drogas, el alcohol (ambos consumos extraordinariamente importantes e imparables), las RRSS  y las relaciones sexuales de riesgo. Algunas de las características de los botellones (tomar grandes cantidades de alcohol de elevada graduación en poco tiempo) favorecen esos riesgos. Siendo el alcohol y las drogas, por ejemplo, productos muy tóxicos para la salud, se podrá comprender el impacto del porno,(que estimula el deseo sexual no lo olvidemos) y su poder adictivo, ya que es gratis, excita y da placer. En una sociedad que promueve y fomenta el consumo de alcohol hasta límites inaceptables, ¿Qué se hace realmente para controlarlo en jóvenes?

Por cierto, la asociación entre RRSS y problemas de salud mental juvenil  parece ser estrecha.

8. Observamos en algunos sectores de jóvenes una presión extraordinaria del grupo, siendo un elemento poderoso a la hora de iniciar relaciones afectivas y relaciones sexuales. También algunos youtubers o influencers, a los que siguen abducidos, tienen mucho que ver. Aquellos jóvenes con baja autoestima, escasa asertividad y falta de habilidades sociales parecen ser son más vulnerables en estas situaciones, incluso en comportamientos violentos, como los que se producen en las violaciones grupales de las famosas manadas, debido a la presión del grupo.

9. Los jóvenes tienen ganas, tienen deseos, se apasionan, se excitan, se enamoran y el sexo les atrae con una intensidad y características que probablemente no van a vivenciar de ese modo y manera, en su vida sexual posterior. El sexo es una aventura emocionante en la adolescencia.

10. Una parte importante de los jóvenes no disponen de los recursos necesarios (informativos, formativos, habilidades…etc.) para afrontar positivamente las situaciones de riesgo que, en su vida cotidiana de manera inevitable, van a derivarse de sus primeras relaciones afectivo-sexuales. No puede decirse que, estas primeras relaciones para muchos de ellos/as, sean una experiencia gratificante, que disfruten de una manera saludable, que sea resultado de una decisión libre y que las tengan en las condiciones más adecuadas.

11. Las características psicológicas de la adolescencia deben ser consideradas para entender lo que está pasando, subrayando al menos: Atracción por el riesgo, sentirse invulnerables y querer las cosas ya. La inmediatez de la conducta es un elemento promovido hasta la saciedad por Internet, que tiene que ver así mismo con la insatisfacción, ya que la vida real dista mucho de parecerse a lo que observan en Instagram. El consumismo exacerbado, que satisface todos tus deseos y al día siguiente te entregan cualquier producto en tu casa, se contrapone al esfuerzo y el sacrificio que suponen su adquisición para la mayoría de la población. Además se vende como felicidad, como éxito.

Sobre este aspecto querría señalar que, cuando doy cursos de formación en prevención de los efectos del consumo de pornografía violenta, para docentes, uno de los aspectos que me suelen comentar es que los adolescentes cada vez tienen menos paciencia. Si el “querer las cosas ya” y “la inmediatez de la conducta” como he dicho son dos características distintivas de esta etapa, ahora con la omnipresente exposición a las pantallas, se han acentuado estos rasgos de una manera preocupante. Es muy probable que la frustración, el malestar emocional y la agresividad también aumentaran. Lo he comprobado fehacientemente cuando hago talleres con ellos. Hace poco le dije a un chico que no encontraba una respuesta a una pregunta “Un poco de paciencia, ya verás como puedes” y me dijo “ ¡Qué paciencia ni que hostias. No puedo esperar!”

12. El hecho de que, en este momento evolutivo, su cerebro está construyéndose, nos permite comprender el impacto de tener, como referente educativo de primer orden, al porno violento , ya que se está construyendo, entre otros muchos aspectos fundamentales, la idea de hombre, la de mujer y la de relaciones afectivas y sexuales entre las personas.

Por tanto, los jóvenes tienen más relaciones sexuales, cada vez más pronto y con más personas. Este hecho va acompañado de diferentes riesgos, uno de ellos es el no uso, o inadecuado, de métodos de prevención de ITS, con lo que el riesgo de contagio es elevado. De hecho, en nuestro país las infecciones sexuales se han disparado exponencialmente. Clica aquí si quieres saber más.

Otro elemento de interés de estas relaciones sexuales, es el protagonismo de e la violencia sexual, cuestión ésta a la que hemos dedicado varios artículos en este blog, como por ejemplo este   y este.

 Si un joven ha visto muchas películas porno, (uno de cada cuatro lo han hecho entre 1000 y 5000 horas, antes de los 20 años, según algunas investigaciones) lo normal es que piense que las relaciones sexuales son así y que, en su primera cita, cabría esperar que él se comporte de una manera similar. ¿Qué qué espera? En general y, en síntesis: tener una erección descomunal y duradera, imponerle a la chica una felación, pasar al coito vaginal inmediatamente, y luego coito anal, todo ello aderezado con diferentes dosis de violencia.

La realidad, sin embargo, está lejos de lo que representan las imágenes excitantes, por lo que suele resultar esencialmente frustrante, y en algunos casos afectar negativamente a la confianza personal y la autoestima. Para ambos.

Por cierto, si bien tenemos que decirles que nunca traten de llevar a sus prácticas sexuales, lo que ven en el porno, en particular la violencia sexual, también tenemos que advertirles que la que ven en las películas es real, como demostró una investigación del Senado de Francia.  No es cierto, por tanto, que el porno sea ficción, como si fuera una película de Superman porque, no hemos de olvidar que las películas pornográficas excitan y producen placer, las películas de Superman, no.

Nuestros jóvenes son grandes usuarios de estas nuevas fuentes de información y educación sexual, y poco podemos hacer por controlar el mercado de la pornografía, que no sea exigirle a los/as políticos/as medidas contundentes para evitar el libre acceso a la violencia sexual más extrema, pero sí podemos capacitarles a ellos/as para que controlen su consumo. Que sean críticos con esos contenidos. Sobre qué hacer con la pornografía he escrito algunos artículos como este o este.

En este sentido, la formación de padres, madres y profesionales en esta área es una actuación primordial y prioritaria, como venimos señalando desde hace más de cuatro décadas. Clica aquí. si quieres saber más.

Otro de los riesgos que mayor preocupación generan en determinados colectivos, son los retos virales. A menudo los medios de comunicación nos informan de los diferentes “desafíos” que se plantean a los jóvenes seguidores por millones en RRSS como TikTok, Youtube e Instagram.  Por ejemplo, estos días, se ha comentado una noticia en la que la policía advertía de una nueva y peligrosa (otra más) tendencia viral. Se trata del llamado “Zizi Challenge”, reto en el que niños y niñas son animados a compartir fotos íntimas. Como siempre, los depredadores sexuales buscan las estrategias más “inocentes”, para manipular y extorsionar a los más vulnerables.

Nunca me cansaré de decirle a papás y mamás que hablen con sus hijos sobre los diferentes riesgos de Internet, explicándoles sin miedos ni amenazas, que NUNCA suban imágenes íntimas a las redes, se las pida quien se las pida, porque siempre estarán ahí y porque alguien las puede utilizar en su contra, haciéndole daño.

Que no dejen que las pantallas sustituyan a los espacios de conversación entre ellos y sus hijos/as. No puede ser que estos/as permanezcan solos, en su habitación, con su móvil, como única ventana para conocer el mundo, para conocerse, buscando respuestas a sus inevitables y necesarias preguntas que se hacen todos los niños y niñas más temprano que tarde, ya que ello entraña enormes riesgos, como plantea la interesante serie citada Adolescencia.

Aprovecho para aconsejar la serie “Generación Porno” que ha provocado un auténtico terremoto en la sociedad española, movilizando que muchos padres y madres tomen conciencia de la realidad. Una serie documental a recomendar sin duda alguna. Si quieres saber más clica aquí.

Los padres y madres son los primeros, y los más importantes, referentes para responder a muchas dudas, interrogantes y preocupaciones. No deben regalarles a las pantallas el privilegio de educarles, de construir su futuro, porque el único objetivo de aquellas es generarles adicción.

Por tanto, todos los chicos y chicas tienen unas expectativas concretas ante la primera relación sexual, ante “su primera vez” … ¿Cómo lo han aprendido? A través de diferentes modelos, sobre todo los que observan, excitados y sintiendo placer con la masturbación, en las Películas Sexuales Pornoviolentas (PSP).

La hipersexualización de las niñas en redes como Instagram o TikTok es un hecho determinante, ya que muchas de ellas están bombardeadas a diario por mensajes sexuales (envío de fotopollas, solicitud de imágenes íntimas, de abrirse cuenta en OnlyFans…). No pocas aprenden que enseñando tetas y culo consiguen más likes y seguidores, trampa peligrosa para aquellas con escasa autoestima y problemas de comunicación y sociabilidad.

Los conocimientos científicos disponibles, así como las consultas de psicosexología clínica señalan, reiteradamente, el impacto que tienen las primeras experiencias sexuales inadecuadas en la calidad de la conducta sexual y afectiva posterior.

Las pautas concretas de conducta sexual se aprenden en gran medida de modelos sexuales audiovisuales, reforzados por el grupo de iguales (en el que se intercambian no solo stickers sino también los vídeos más brutales como elemento de popularidad y poder), modelos que están al alcance y disposición de cualquier joven en Internet, como se ha señalado. Sabemos que cada vez hay más consumo, este es más precoz y provoca nuevos tipos de adicciones. Este es un tema que debería preocupar muy seriamente a las agencias educativas.

Es muy peligroso para la salud emocional de los futuros adultos, dejar que su manual de instrucciones en asuntos sexuales y afectivos, sean los portales pornográficos

Esto es lo que hay, desde nuestra perspectiva. Por todo ello se hace preciso ofrecer pautas concretas, explícitas, más adecuadas que contrasten con las que ya tienen los jóvenes, – repetimos: que ya tienen- facilitándoles una visión más saludable de su dimensión afectiva y sexual.  En este caso sobre las primeras relaciones sexuales, sobre la atracción, el deseo o el enamoramiento, que son cuestiones que le interesan vivamente, señalándoles de manera argumentada que no consuman pornoviolencia.

Sobre las primeras relaciones sexuales he propuesto algunas sugerencias educativas aquí.

Además, si lo hacemos, como es el caso que nos ocupa, aprovechando una experiencia educativa no formal (un anuncio en TV, una película, una noticia en la prensa, un vídeo en YouTube o un reel en IG…) o en un contexto lúdico (un paseo, un viaje…), que nos permita informar, intercambiar opiniones e información sobre ese tema, podría ser una buena oportunidad para poner el problema encima de la mesa.

Hay que hablar de pornografía y sexualidad, porque si nosotros no lo hacemos, otros lo harán en nuestro lugar, sí o sí.

Para comenzar a tomar conciencia del problema. Hablar es solo el comienzo. Por cierto, nosotros también tenemos que ofrecer algún tipo de información de nuestra propia experiencia. Si somos policías, pidiendo solo información, la comunicación no es posible.

Pues que no tengan prisa en tener relaciones sexuales, que esperen a tener condiciones afectivas, de espacios y de recursos adecuados.

Que se respeten. Que procuren no usar sustancias estimulantes. Que disfruten con todos sus sentidos y con todo su cuerpo.  Que dar y tener placer es saludable.  Que se quieran y se diviertan sin necesidad de correr riesgos de salud para ellos/as y para terceros. Y que si ambos quieren coito deben usar obligatoriamente el preservativo. Que JAMÁS UTILICEN LA VIOLENCIA SEXUAL porque no hay ninguna necesidad. El sexo tiene la suficiente potencia para el goce y el disfrute benéfico, que no necesita de ningún tipo de violencia.

A muchas personas adultas les hubiera gustado que alguien, con afecto y cariño, tranquilamente, les hubiera contado algo de esto, cuando eran jóvenes, antes de tener sus primeras experiencias sexuales.

Lo hubieran agradecido y, probablemente, algunas de ellas se habrían evitado sufrimientos innecesarios. Amable lector/a, sinceramente, ¿A ti te hubiera gustado?

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