QUIERO LIGAR CONTIGO. Un curso para trabajar las habilidades en las relaciones de pareja.

Un artículo de José Luis García

A lo largo de nuestra carrera profesional hemos propuesto una escuela de parejas, como modo de capacitar a las personas de cara al inicio y mantenimiento de unas relaciones enriquecedoras, y ello en base a que más de la mitad de ellas acaban separándose con grandes costes emocionales para ambos y para las personas cercanas. Seguramente la gran mayoría de esas parejas no contemplaba que tal circunstancia iba a ocurrir cuando se comprometieron a serlo.

Es probable que esa capacitación permitiera resolver algunos de los problemas que, inevitablemente, más temprano que tarde, llegan a la inmensa mayoría de las relaciones y pudiera así contribuir a evitar el sufrimiento asociado a las rupturas. Habilidades como el manejo y gestión de conflictos, incluyendo los vinculados a la separación, o la comunicación, son dos ejemplos destacados.

Una de las iniciativas que hemos promovido han sido los cursos para jóvenes con esa finalidad, incorporando el abordaje de las habilidades en el inicio de las relaciones. Hoy, por tanto, vamos a hablar de recuerdos.  

En abril de 1996, organizado por la Asociación de Alumnos Gizalan, se inició en la Universidad Pública de Navarra el primer seminario universitario denominado QUIERO LIGAR CONTIGO, que tuvo una repercusión mediática muy notable. Más allá de la Comunidad Foral, los medios de comunicación del Estado, incluso de algunos países europeos, también se hicieron eco de la noticia de ese curso, que dirigí. La extinta cadena de TV Canal + emitió un amplio reportaje con grabaciones de algunos ejercicios del curso. La iniciativa tuvo alguna oposición de ciertos grupos sociales, que así lo expresaron a través de cartas al director en algunos medios y en algunas emisoras de radio.

El curso se organizó por el alumnado como protesta por la decisión de esa Universidad de suprimir la asignatura Sexología y Educación Sexual, impartida durante dos años en el plan de estudios de Trabajo Social, con una afluencia de participantes muy notable.

 Destaco algunas ideas, de algunas de las muchas entrevistas de las que fui objeto, publicadas en prensa por otros tantos medios de comunicación sobre aquel evento y que, en mi opinión, siguen teniendo actualidad.

Jesús Iribarren en una crónica de DIARIO DE NOTICIAS, señalaba que “cerca de 50 periodistas se interesaron por esta iniciativa. Los teléfonos de información rozaron el colapso, mientras que un número importante de personas de otras comunidades trataban de reservar una plaza en ese seminario. Desde Onda Regional de Murcia, hasta las principales estrellas de la radio como Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo, pasando por varias cadenas de televisión con TVE y Teresa Campos a la cabeza, dedicaron un espacio de sus programas a comentar este cursillo».

Tuvo un punto divertido, porque algunos medios dijeron que el curso era organizado por la Universidad de Navarra, que es privada y propiedad del Opus Dei, lo que ocasionó no pocos comentarios graciosos y de otro tipo que no desvelo. Por ejemplo, el periódico catalán REGIO7 del 16 de abril titulaba así la noticia: «Ligar: Asignatura universitaria”, señalando que “La Universidad de Navarra hace un seminario sobre cómo iniciar una relación”. “Ligar ha entrado en la universidad. Y ha entrado oficialmente”.

Otra periodista, Begoña Simón, destacaba mi posición respecto del curso: “Los jóvenes quieren que se les hable del enamoramiento y no de la carrera del espermatozoide al encuentro con el óvulo... Que les expliquen por qué sienten un escalofrío cada vez que están con su novia, por qué tienen erecciones, por qué se ponen nerviosos…Quieren hablar de lo que están sintiendo y nadie habla de ello”. A veces buscan respuesta en vídeos pornográficos, por lo que me parece una pena que un joven construya su sexualidad en base a vídeos pornográficos. Los vídeos tienen sentido en otro contexto, pero no para que un joven se quede con la idea de que el sexo es meter y sacar durante media hora”.

Hubo medios que se interesaron por el hecho de que algunos universitarios sufrían porque no eran capaces de ligar, y necesitaban tomar unas copas para conquistar a la persona que les gusta. Nuestra respuesta fue que: «el curso tratará de fomentar sobre todo la autoestima, para que vean que no solo los modelos altos y guapos o altas y guapas que salen en la televisión pueden ligar, sino que todo el mundo tiene a otra persona esperándole”.

La periodista Natalia Urrecho, subrayaba una idea que dijimos al comienzo del curso “Esto no es un curso para desesperados, ni para aprendices de donjuanes o vampiresas. No va a ser un compendio de recetas infalibles, sino un seminario donde se reflexionará sobre los recursos que pueden favorecer las relaciones de pareja. Este curso es una apuesta por la sinceridad. Cuando alguien os interesa, cuando una persona os guste, buscad el momento oportuno y decidlo claramente, sin rodeos. Es posible que seáis rechazados, pero eso entra dentro del lote. A ligar se aprende ligando. ¿Por qué hay que mentir diciendo que uno está enamorado si lo único que desea es echar un polvo, por ejemplo?

Muchos de vosotros y vosotras tenéis una idea romántica de la vida en pareja, pero a la hora de la verdad las relaciones fracasan porque no se sabe decir lo que se quiere. (…) De modo que las claves del éxito se resumen en acostumbrarse a expresar lo que uno siente desde la primera persona del singular, ponerse en el lugar del otro, saber escuchar y buscar el momento adecuado para decir lo que se piensa de forma respetuosa”.

Mikel Muez de EL PAIS destacaba que dado que, en Pamplona ligar no es un problema, es un milagro, “el modo en que se dicen las cosas es esencial. Hay que utilizar las palabras adecuadas, con educación, eliminando el sarcasmo y el desprecio. (…) No todo el mundo tiene los mismos gustos. Hay que aceptar un no por respuesta y reconocer que todas las personas tienen un territorio alrededor de su cuerpo, al que no se puede entrar sin su permiso”.

EL DIARIO VASCO dedicó a este curso un amplio reportaje, en su edición del 19 de mayo, en el que destacaba otras cuestiones que nosotros dijimos: «El enamoramiento es el mejor afrodisíaco que hay; ni las otras, ni el champán, ni los espárragos de Tudela. (…) Ser gordo, bajo, alto o esquelético; seas feo, guapo, tímido o escurridizo…seguro que hay alguien que te está esperando. Búscalo, no va a venir y tú tienes derecho a una pareja, seas como seas. Todos tenemos nuestra gracia, el encanto que alguien va a saber valorar. Muéstralo. Y si te dicen que no, vuelve a insistir. (…) No hay normas fijas, cada uno tienen que descubrir sus recursos y el comienzo suele ser una mirada”. Insistíamos en las consecuencias de dejarnos llevar por la interpretación de las señales que emiten unos/as y otros/as en estos primeros momentos.

Mayte Guillén, del periódico universitario ENTRE ESTUDIANTES, explicaba que Quiero ligar contigo, “tiene un antecedente en una asignatura denominada Sexología y Educación Sexual, que se implantó hace 7 años en la Universidad Pública de Navarra”. La asignatura «tuvo una gran acogida por parte del alumnado, pero solo duró dos años. Una mano negra la eliminó del plan de estudios. Posteriormente se dieron tres cursos de doctorado sobre Sexología y conducta sexual que también se acabaron y, como no se han aprobado las nuevas propuestas de formación universitaria para estos cursos, el alumnado ha optado por organizar actividades y seminarios”.

En la revista HABE se ponía en valor algunas cuestiones que proponíamos tener en cuenta a la hora de establecer relaciones más íntimas: “Sé honesto con la otra persona (…). Si te gusta alguien, escoge el lugar y el momento apropiado y díselo claramente. Existe el riesgo de recoger una negativa, pero no cejes en el empeño. Inténtalo de nuevo. Seguramente hay alguien esperándote, aunque seas gordo o delgado o demasiado pequeño. (…) Todos tenemos alguna particularidad que nos hace atractivos a los demás. Y que mostrar eso es más importante que ser guapo. (…) También hay que prevenirles de que la pareja tiene riesgo de romperse (…) y que, si rompéis la relación, es mejor seguir siendo amigos, no hacerse daño mutuamente (…) Que los hijos, si los hay, no sufran por ello».

Sin embargo, el artículo que más me emocionó, una página entera, en DIARIO DE NOTICIAS, escrito por José A. Iturri – que se repitió en otra entrevista a la semana siguiente- no solo por su contenido, sino también por su autor (que lamentablemente nos abandonó muy joven) con el que me una unía estrecha amistad y no poca admiración profesional. En su columna habitual del DIARIO DE NOTICIAS, bajo el título La sensación de haber sido un pardillo, escribía lo siguiente:

“José Luis García es el rayo que no cesa. Se ha empeñado desde hace muchísimos años en demostrarnos que el cuerpo humano, a efectos de dignidad, no admite hemisferios norte y sur, y que lo que se cuece por abajo hierve tan bien como lo que se cocina por arriba. Ha escrito miles de libros de divulgación sexual para todas las edades, desde la más tierna época de mamoncillos hasta cuando los picores se dibujan en el acné, ha dado miles de cursos y cursillos, ha conferenciado para quien ha querido escucharle y ha repetido una y otra vez que el sexo no limita con el infierno, sino todo lo contrario”.

Continuaba diciendo que “José Luis García, que ha peleado con todas las autoridades sanitarias de esta comunidad con desigual suerte, que tiene libros de educación sexual incorporados en los planes de estudio de la Comunidad Autónoma Vasca -aquí no-, ha tenido que inventarse un curso cachondón y recurrente en la UPNA para saltar al estrellato. `Quiero ligar contigo´, que así titula el seminario, ha saltado a la fama del mundo mundial, que en este país significa que se hagan eco en Madrid de algo que ocurre en la oscura provincia de Flaubert, que diría Miguel Sánchez Ostiz”.

Este periodista en otro artículo titulado La jodienda no tiene enmienda”, una semana después, publicado en la contraportada del rotativo, “lo que se dice ligar, ahora que lo dices amigo José Luis, resulta que es una asignatura pendiente que se nos quedó a mucha colgada y que, por mucha dedicación que le hemos metido, no ha habido manera de superarla. Sin quitarnos nuestra responsabilidad alícuota en este fracaso escolar -y vital, diría-, no sé por qué me da que el profesorado que nos tocó en suerte no estaba demasiado preparado en estas ciencias o, todo puede ser, no estaba por la labor.

Si alguien nos hubiera enseñado a “trabajar las habilidades personales para iniciar relaciones de pareja, mantenerlas de forma positiva y, en su caso, afrontar adecuadamente una ruptura”, no estaríamos aquí recordando lo panolis que fuimos y cómo nuestros corazoncitos sangraban y lloraban por una mirada femenina. Ni las niñas de entonces hubieran sido puras entelequias emocionales, que alguien se empeñaba en alejar, por si fuera poco, con rejas y otras separaciones físicas. A nosotros, ya es mala leche, nos tocaron los paseos por el tontódromo, Carlos III [una calle conocida de Pamplona] arriba y abajo, novias de ensueño y pecados de pensamiento”.

El curso pretendía a plantear el fenómeno del ligue y de las relaciones de pareja en tres dimensiones: “La primera sería el inicio de la relación, la segunda trata de cómo ligar a la pareja todos los días, y la tercera se refiere a qué ocurre si el ligue se rompe”. Este psicólogo hace hincapié en la necesidad de preparar a los jóvenes – y a toda la sociedad- para afrontar estos temas de la vida cotidiana para los que no existe actualmente una formación específica”. Fue impartido en otros lugares no solo de la Comunidad Foral sino fuera de la misma.

Si tienes interés en conocer más a fondo lo ocurrido, en nuestro libro SEXO, PODER, RELIGIÓN Y POLITICA, (clica aquí) hablamos en detalle de esta iniciativa y de otras 20 similares que tienen que ver con una parte de la historia de la educación sexual en España, plagada de polémicas y controversias provocadas intencionadamente para evitar su normalización.

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