Sexo, alcohol, drogas y consentimiento (II): La felación y la hipersexualización de las niñas

¿Sabías que una universidad pública, como la Rey Juan Carlos de Madrid, ofrece en primicia mundial un curso de formación con título propio: “Experto/a en Prevención de los Efectos de la Pornografía en la Salud Afectivo-Sexual”, para postgraduados, con una duración de 60 horas lectivas y con un plantel de profesorado de primer nivel?

Ya hemos acabado la segunda edición y haremos más, dada la excelente acogida que ha tenido esta iniciativa pionera. Si quieres saber más, clica aquí.

En un artículo anterior, que te invito a leerhablábamos de ciertos ritos de iniciación intergeneracionales, por ejemplo salir de fiesta para beber como si no hubiera un mañana y tener sexo. Muchas ganas de follar y de perder la virginidad.  Me llegan diferentes testimonios de chicas de edades diversas que refieren tener relaciones sexuales sin ganas ¿razón? porque es el precio que hay que pagar para comenzar a conocer a alguien…La felación, sin condón claro, es la primera barrera a saltar, después de haber tomado algunas copas de más.  Si no accedes, afirman, es difícil que la relación se pueda iniciar y mucho menos que se mantenga.

Al parecer, es tal la presión de la penetración anal y vaginal, que algunas chavalas han desarrollado  una especial habilidad en esa práctica felatoria, con la doble finalidad de ofrecer satisfacción  al chico y evitar riesgos sexuales reproductivos o de ITS.

Sostenía en el artículo citado que, además de la influencia cultural, ese tipo de comportamientos y valores se encuentran por doquier en la mayoría de las películas sexuales (término que, como sabes, prefiero al de pornografía que habría que cambiar) que ven nuestros menores y jóvenes, constituyendo su manual de instrucciones 3.0 en lo que respecta a sus primeras relaciones íntimas. Particular interés tiene quienes lo consumen de manera precoz y abusiva ya que, probablemente, tratarán de replicar aquello que han visto, les ha excitado, con un cerebro dopado (de dopamina), con lo que se han masturbado durante cientos y cientos de horas, incluso miles. La neuroplasticidad cerebral explica muy bien ese mecanismo.

Abordaba algunos aspectos de los cambios en las conductas sexuales en las primeras relaciones sexuales de esta generación Z, a partir de la película, How to Have Sex, que plantea justamente ese problema: el consumo de alcohol y el mutuo acuerdo en las primeras relaciones sexuales juvenilesMi opinión es que es difícil, si no imposible, plantear el mutuo acuerdo en ese entorno, mucho más si no lo tienes claro. Y sabemos del consumo desmesurado de alcohol entre una parte importante de la juventud y su asociación con las prácticas sexuales.

Hoy analizo la felación y ese contexto de hipersexuaización, en otras dos películas (Chinas y Guapis) proponiendo una medida educativa al final.

Por cierto, conversaciones que mantengo con adolescentes y profesorado en general, me confirman que estas prácticas sexuales (asfixia, penetración anal, diferentes formas de “pegar” o tirar de los pelos durante la felación) parece que se están generalizando.

Te recuerdo amable lector/a que los cambios en las conductas sexuales juveniles, en particular la penetración anal y la asfixia, han sido analizadas en mi blog en dos artículos que han tenido una excelente acogida siendo leídos por miles de personas y en mi nuevo libro Hablemos de porno, publicado en Plataforma Editorial, hace un par de semanas.

Esta es una película española estrenada en 2023 dirigida por Arantxa Echevarría, film que vi con interés, en particular para observar y constatar las actitudes, conductas y valores sexuales que predominan en determinados grupos de adolescentes españoles que aparecen en la cinta.

Las protagonistas son dos niñas chinas de 9 años, con generaciones distintas de migrantes, que coinciden en un colegio al comienzo del curso y que se hacen amigas. Aborda, entre otras muchas cuestiones la migración, los cambios adolescentes o la identidad sexual. Me parece interesante el análisis que hace de la multiculturalidad en grandes urbes y la falta de empatía con la emigración.

Como aspectos relevantes de la misma destacaría al igual que en la película anterior, la vigencia de una visión masculina del sexo, donde las chicas se prestan a las imposiciones de ellos para estar en la onda y ser aceptadas. Todo ello regado con grandes dosis de alcohol y drogas. Las pautas que promueven las películas sexuales pornoviolentas parece que siguen siendo el modelo que arrasa en estos sectores juveniles, porque lo han aprendido bien, metiendo muchas horas en esos vídeos sexuales que constituyen un modelo de conducta. Luego tratarán de emularlo a la menor oportunidad en sus primeros acercamientos sexuales. Me refiero a la mamada.

Si me prestas los apuntes de la clase de ayer, te hago una mamada.” R. 15 años.

En mi insti las chicas más populares y guais son las que hacen mamadas sin problemas, por unos apuntes o por que sí, sin más. Acostumbran a decirlo como si fuera un logro conseguido. Claro que, de ese modo, tienen muchos amigos. O lo hacen por detrás. Es muy habitual porque así no se quedan embarazadas, pero algunas, me consta, se han contagiado una infección sexual”. R. 16 años.

La frivolización de las relaciones sexuales es un hecho en determinados sectores juveniles: mamadas a cambio de cualquier cosa. Llevo advirtiéndolo desde hace años: el consumo precoz y abusivo de pornografía violenta, en ausencia de una #educacionsexualprofesional y científica, está transformando las conductas sexuales de nuestros jóvenes, afectando a toda una generación.

Ahora, una investigación de la Universidad de Barcelona ofrece datos reales de esos cambios. Enhorabuena a los/as investigadores/as.

En el estudio se señala que el 2,6% de los jóvenes en nuestro país reconocen haber intercambiado sexo por diferentes ‘dádivas‘, hecho que, a juicio de los investigadores, es una forma de «explotación sexual», ya que a cambio recibe «recompensas, atenciones o dinero». Este fenómeno afecta más a los jóvenes españoles que a los europeos. También se señala que el 17,8% de los jóvenes españoles dicen haber sufrido violencia sexual en el último año: ellas sufren más casos, pero ellos, los más graves.

En los talleres de “Sexualidad y porno” que llevo a cabo con jóvenes, una de las cosas que más me inquieta es que no ponen en cuestión la violencia que ven en los vídeos y que asumen que es muy fácil tener relaciones sexuales, porque las tías lo están deseando y, aunque al principio digan que no, luego son unas “salidas”, porque van buscando polla.

Las chicas que tienen cuentas en IG o TikTok reciben variopintas peticiones como por ejemplo fotopollas, nudes y sugerencias para tener una página en OnlyFans, porque “con ese cuerpecito ganarías mucho dinero”.

En ambos se aprecia claramente un nuevo paradigma de los afectos y del sexo que, en esta generación, es atravesado por el sexo rápido, sin compromiso, donde prima la “cantidad” de mamadas o a quién te follas en el finde, con lo cual algunas chicas buscan reconocimiento a través de sobresalir en esas prácticas “de usar y tirar”. Al igual que los chicos, pero en este caso como prueba de éxito, cuantos culos han roto. Como siempre, las más perjudicadas son las chicas menores porque la que se atreve a destacar en tal habilidad, luego de hacerlo son estigmatizadas como putas…eso sí, igual que les ocurría a las chicas de la generación de sus madres, que eran catalogadas de “fáciles”. En ese punto en concreto, no parece haber cambios significativos. Es una generación de #niñosyniñaspornograficos como señalo aquí.

He conocido chicas de edades diversas, incluyendo las que están en aplicaciones como Tinder, que me dicen que las mamadas son la oferta obligada de bienvenida, seguida de la penetración anal, o al menos intento, como requisito previo para que la relación se pueda iniciar. Lo de mantenerla ya es otro nivel. Primero follamos y, luego, ya veremos. Incluso algunas chavalas han desarrollado una especial habilidad en esa práctica con el fin de evitarse un embarazo no deseado. Más complicado es tomar conciencia de los riesgos de una infección sexual, dada la confusión y desinformación que tienen a este respecto.

El paradigma de las relaciones sexuales y afectivas en diferentes grupos de jóvenes, parece estar cambiando. (¿O no? y se trata, en realidad, de más de lo mismo). Se impone el modelo masculino tradicional que genera desconcierto (y sufrimiento afectivo) en algunas chicas que, después del polvo, sin desearlo, anhelan una segunda cita, cita que nunca se producirá. Estas chicas parecen estar copiando ese modelo ancestral que no le satisface.

Definitivamente, el paradigma del comportamiento afectivo y sexual de ciertos colectivos de menores, está experimentando cambios muy significativos. Probablemente, dentro de una década, no tendrá nada que ver con el de sus padres que, por cierto, parece que viven en otro mundo.

Hacen falta cantidades ingentes de #educacionsexualprofesional y científica. Y ya vamos muy tarde. Demasiado. Cuanto más tarde la sociedad en ofrecer medidas específicas de prevención mayor será el problema, uno de ellos es la formación de familias y profesionales, así como la capacitación específica de los menores. Si quieres conocer los programas de formación que llevo a cabo, clica en este enlace.

El caso concreto que también aparece en la docuserie Generación Porno que ya he comentado en alguna ocasión, es paradigmático: uno de los chicos protagonistas comenta su primera relación sexual: yo estaba esperado a que ella me hiciera una mamada y, como no se producía, deduje que algo había hecho mal y que por esa razón ella no me la hacía.   La felación inicial, de entrada, es la práctica sexual que se impone, sin higiene, sin condón, es la rutilante estrella. Y más tarde a por otra, con el fin de competir con los colegas a ver quién le han hecho más mamadas.  Y por parte de las chicas igual: prima la cantidad.

Y luego dicen algunos/as interesados “que no pasa nada”.              

Por cierto, en el XIV Congreso Anual de la Sociedad Española de Cirugía Bucal se vinculaba el cáncer de orofaringe, más prevalente en mujeres, con las prácticas sexuales orales. También hay un incremento de ITS en boca y faringe.

En septiembre de 2020, Netflix estrenaba la película ‘Guapis’, de la directora francesa Maïmouna Doucouré, provocando una interesante polémica en determinados ámbitos sociales que la acusaban de apología de la pedofilia y de hipersexualización de las niñas, animando al boicot de la plataforma.

Cabe hacer constar que, ese mismo año, este film fue premiado con la mejor dirección en Festival de Sundance y tuvo una mención especial en la Berninale.

En términos generales y a mi modesto entender, es una película a recomendar para quienes no estén sensibilizados acerca de la hipersexualización y erotización de las niñas. Habría algunas críticas a la realización, pero eso es ahora irrelevante. Creo que es una película ideal para un video fórum o un debate en familia.

Plantea muchas cuestiones interesantes. Por ejemplo, el choque de culturas (poligamia de su padre y soledad de su madre, creencias religiosas tradicionales…) que deja a la niña protagonista en una situación difícil para enfrentarse a ese desafío. La chica es Fathia Youssouf, una niña franco-senegalesa y musulmana.

Sin ánimo de hacer spoiler, me permito hacer las siguientes consideraciones, que sugiero incorporar a esos debates.

La necesidad de pertenencia a un grupo y la presión del mismo, me parece uno de los aspectos más destacados del film, hecho que la lleva a hacer conductas impensables. O la agresividad y el acoso de las niñas -que ya se acerca al que hacen los niños- que le ponen condiciones para entrar en su grupo, su mayor anhelo. Incluso es capaz de grabar a un chico en un baño de chicos. Chicas que provocan y se enfrentan a chicos desconocidos, que les piden el teléfono, y no saben ni siquiera lo que es un condón.

Que saben del efecto de la palabra pedófilo para amenazar, chantajear a un pobre portero asustado y salirse con la suya, que pueden ofrecerse sexualmente a cambio de un móvil, que son capaces de robar…Es decir, que son capaces de cualquier cosa, incluso publicar en redes una foto de sus órganos genitales, con tal de ser populares y aceptadas. De tener likes y corazoncitos.

Me gustaría referirme al momento sobrecogedor, al menos para mí, cuando la protagonista, después de robar un teléfono, para contactar con sus amigas y bajarse vídeos de baile de mujeres adultas, su propietario la descubre y le pide que se lo devuelva. Ella se niega y se ofrece sexualmente a cambio. El joven rechaza su oferta, decisión que le honra como hombre.

Pues bien, siendo ella tan jovencita y de cultura tan conservadora y tradicional ¿Dónde ha aprendido ese poder de intercambio de su cuerpo? ¿Quién le ha enseñado ese valor? ¿Cuándo es consciente del poder que tiene su cuerpo?

En cualquier caso, esta presión del grupo de iguales es tan importante que podría decirse que “Por ser parte del grupo mato”, parafraseando a la llamada “princesa del pueblo”. Este punto ha de hacernos reflexionar muy seriamente porque, a mi entender, es un fenómeno imparable y que va a más. Es verdad que las escenas del baile son sexys, pero no olvidemos que las han aprendido de un vídeo de mujeres mayores que hacen lo propio. Solo están imitándolas. Un rasgo típico de la etapa adolescente. Aprenden de las mujeres mayores, especialmente de las exitosas, que enseñar comporta popularidad.

La película no es sino un reflejo de la realidad cotidiana, aunque nos moleste y nos remueva las tripas. Hacen lo que ven que hacen los adultos. No creo que fomente la pedofilia más que los millones de fotos que los padres suben a las redes todos los días de sus hijos/as pequeños, incluso cuando les bañan, y que los pederastas de todo el mundo usan para masturbarse. O para hacer packs y venderlos al mejor postor. Y mucho menos, que los millones de fotos que niñas y niños suben todos los días a Instagram y Tiktok con posturas claramente sexuales y provocadoras, sin tomar conciencia de las implicaciones de todo ello.

Sobre la pedofilia y la pederastia he hecho varios artículos en este blog.

Aun así, hay que denunciar el uso repugnante y torticero que hace nuestra sociedad del cuerpo de las mujeres y de las niñas, erotizándolo hasta límites inaceptables, por ejemplo, en anuncios que vemos todos los días en nuestra pantalla de TV cómodamente sentados en el sofá. Todos los días y a todas horas ¿De qué nos quejamos?  Nuestras menores quieren comportarse como los adultos, porque el mensaje que reciben, particularmente las niñas, es que quien enseña tetas y culo es más popular en RRSS como TikTok o Instagram. O en cualquier alfombra roja de actrices.  Nada nuevo bajo el sol, si bien, preciso es reconocerlo, los riesgos ahora son más numerosos y de mayor entidad que en las anteriores generaciones.

En cualquier caso, me gustaría hacer algunas precisiones, que bien pueden generalizarse a chicos, a modo de sugerencias didácticas destinadas a sus progenitores.

1.           Acepto que esta película pudiera ser un estímulo para pedófilos. Sin embargo, existen todos los días millones de fotos y vídeos muchos más excitantes para ellos en las redes sociales. Los pedófilos no tienen ningún problema en disponer de materiales excitantes en Internet.

2.           Como contrapartida a esta concesión, creo que es un recurso muy útil para que se hable en las familias de este tema con hijos e hijas, que buena falta hace. Propongo que se hagan fórums didácticos (dar información específica, ofrecer valores, pausar el video y hablar) en un par de tardes y aprovechar la oportunidad para hacer educación sexual otros días.

3.           En estos fórums se abordarían diferentes aspectos que plantea el film. Al menos propongo 9

A)          Nunca acoses y agredas a nadie. Si ves acoso impídelo y denuncia

B)          No hagas nada que no quieres, aunque te lo pida un grupo. No aceptes presiones del grupo. Tú eres muy importante y no necesitas mostrar tu cuerpo para sentirte bien.

C)          No provoques, ni coquetees, ni pidas el teléfono a chicos mayores que tú.

D)          Eres muy valiosa. Nunca ofrezcas tu cuerpo a cambio de un móvil o de dinero

E)           Nunca subas fotos intimas a Internet.

F)           El sexo es maravilloso, espera a que encuentres a alguien que te respete, te quiera y te valore. No hay ninguna prisa. Además hay diferentes maneras de disfrutar de él, sin penetración y sin riesgos para tu salud.

G)          Tienes que saber lo que es un condón Sí o Sí y las ventajas e inconvenientes de su uso eficiente.

H)          Nunca utilices la palabra pedófilo como chantaje o amenaza a un hombre para conseguir algo.

I)            No tengas prisa para ser mayor. Disfruta de este momento de tu vida.

J)            Cualquier cosa que necesites aquí estamos para hablar contigo.

4.           Calificar esta película de pornografía infantil es un despropósito, que blanquea la violación a niños/as o que puede incentivar a los pederastas, desconcertando a quien tiene dudas.

5.           Esta película es una copia de lo que ocurre en la sociedad todos los días y que a algunos/as repugna verlo tan directamente, sin embargo, lo cierto es que las niñas imitan la conducta de las mujeres adultas que ven.

Con el fin de contrarrestar estos influjos del grupo y de la sociedad, sugiero un trabajo familiar a partir de una propuesta concreta sobre las primeras relaciones sexuales que puede verse aquí.

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