Taller de educación sexual y porno para preadolescentes

Foto portada: Tima Miroshniche de Pexel

PornEducation para el finde, ¿te atreves? (*)                   #PornEducationParaElFinde

Un nuevo artículo de José Luis García para leer y reflexionar el fin de semana.

De vez en cuando imparto talleres para menores y jóvenes sobre la sexualidad y el consumo de pornografía.  Hoy quiero compartir la experiencia que he tenido con un grupo de 19 chicos y chicas de 11-12 años, en un Colegio Público.

Me encanta no perder el contacto con las nuevas generaciones de las que aprendo enormemente y me sirven para actualizarme en diferentes cuestiones, si bien es difícil, dada la velocidad a que los cambios se producen. Con todo: ¡Qué diferencias tan enormes con la realidad que yo tuve a esa edad! Otro mundo. Y, referido al aprendizaje de los hechos sexuales, se ha producido una auténtica revolución.

Previo al taller les paso una encuesta, anónima, sobre diferentes cuestiones de acceso a Internet, sugiriéndole lo siguiente:  te agradecería me hicieras tres preguntas sobre sexualidad, pornografía o sobre cualquier otro tema que te interese que tiene que ver con Internet. Trataré de respondértelas en el taller.

Las líneas que siguen pretenden ofrecer mi impresión sobre esta experiencia, subrayando solo algunas consideraciones. En otros artículos profundizaremos sobre otras cuestiones vinculadas con estas experiencias.

Considero que, en el conjunto del grupo y referido al área de los riesgos de internet y el consumo de porno en particular, hay una clara diversidad de intereses y necesidades. Cada chaval es diferente porque proviene de una familia tambien diferente a las demás. Probablemente el entorno escolar es un lugar donde homogeneizar el abordaje de cuestiones de interés más general, como los conocimientos científicos o determinados valores universales.

Como hechos a destacar:

  1. La mayoría dice tener móvil con acceso a Internet.
  2. Prácticamente la totalidad tiene correo electrónico.
  3. Un grupo muy importante dice tener cuenta en Redes Sociales, en una o varias. Cerca de la mitad en TikTok. Tres en Instagram y seis en Snapchat. Cuatro señalan que tienen dos cuentas en la misma red.
  4. Mas de la mitad de ellos/as afirman que sus padres controlan este acceso.
  5. Solo cuatro conocen los riesgos de Internet y los que conciernen a los permisos que suscribes cuando te bajas una aplicación, citando los datos personales, las compras, cookies, virus y phishing.
  6. Muy pocos han jugado a juegos on line con personas desconocidas.
  7. Un grupo pequeño afirma dedicar poco tiempo a jugar a videojuegos, si bien a otros les gustaría que fuera mayor.
  8. No parece que tengan un conocimiento claro de que es la pornografía, aunque luego en el transcurso del taller, parece que alguno ha estado expuesto. Les cuesta hablar de este extremo.
  9. Ninguno/a dice haber sufrido acoso sexual o recibido fotos íntimas de otros/as.

Me permito hacer algunas sugerencias para las familias y los docentes:

Los riesgos de las pantallas, de Internet y de las RRSS han sido analizados en otros artículos en nuestro blog
  1. Que retrasen lo más posible comprarle un móvil con acceso a Internet. Algunos expertos sugieren no dárselo antes de los 16 años.
  2. Que, de comprárselo, informen ampliamente de los compromisos que firman cuando se bajan una aplicación y de las exigencias de hacerse una cuenta en Redes Sociales, por ejemplo, la edad de acceso, así como de sus riesgos, en particular los de carácter sexual: el sexting, el grooming, los juegos y citas con desconocidos y el consumo de películas sexuales.
  3. Que consensuen los tiempos que van a dedicar a navegar y los contenidos permitidos en un contrato expreso.
  4. No hay ninguna necesidad de que antes de los 13 años tengan cuenta en Tiktok o en Instagram, por ejemplo.
  5. En el caso de que la tengan, los padres DEBEN SUPERVISARLA, al menos, hasta los 15-16 años.
  6. Igualmente deben supervisar el correo electrónico y las aplicaciones de mensajería.
  7. Mi sugerencia es que los vídeo juegos (supervisados por los padres) deben tener un tiempo limitado solo durante el fin de semana y con la condición de horaXhora, es decir cada hora que se destine a jugar, tendrá una contrapartida de otra hora a hacer deporte o a pasear por la naturaleza.
  8. Sería deseable que en el Colegio hubiera un espacio específico para hablar de los riesgos de Internet, sexualidad, conductas sexuales y prevención de los efectos del consumo de porno.
  9. Que, cuanto antes, establezcan las bases para una relación de confianza encaminada a que pueda producirse una comunicación sobre diferentes aspectos sexuales y afectivos. En nuestro libro TUS HIJOS VEN PORNO 2, (clica si tienes interés) hablamos de este tema con amplitud.
  10. Este tipo de iniciativas podrían ser utilizadas como excusa para iniciar y/o profundizar en la comunicación acerca de estas cuestiones. Por ejemplo, sería muy deseable que los padres/madres, les comentaran a los hijos/as su disposición abierta a comentar cualquier aspecto que puedan encontrarse en Internet, que le sorprenda, llame la atención, les preocupe, alguien les agobie…incluyendo desnudos o violencia.

Los datos disponibles nos llevan considerar que cualquier niño/a con un móvil con acceso a Internet, se va a encontrar con diferentes situaciones de riesgo que, es absolutamente necesario, las conozca previamente y que sepa afrontarlas adecuadamente. El porno es una de ellas.

Como dato anecdótico, hecho por otro parte generalizado, la pregunta que más se repite en la encuesta es una dirigida a mí, con diferente formulación pero que trata de averiguar la motivación sobre el trabajo que llevo a cabo y que podríamos resumir en la siguiente: ¿Por qué te dedicas a hablar sobre pornografía?  Y me hace mucha gracia, porque también en los adultos se produce, aunque no la expresen tan directamente.

Foto: Roberto Nickson de Pexel

Aprovecho esta pregunta para desmontar el vínculo existente entre sexualidad y violencia, que lamentablemente vemos a diario en los medios de comunicación y les subrayo dos ideas fundamentales en mi trabajo:

 1. Tenemos que elegir entre la visión que el porno violento nos ofrece de la sexualidad o una concepción radicalmente distinta: La sexualidad es una dimensión amorosa, apasionada, saludable, divertida, tierna y placentera que tiene todo el sentido cuando se da en un entorno de deseo y acuerdo mutuo, afecto, respeto, libertad y corresponsabilidad en el placer con la otra persona, que me concierne y con la que empatizo.

2. Una de las hechos que más me preocupa son las agresiones sexuales, en particular de las niñas y la calidad de sus primeras relaciones sexuales. ¿Por qué? porque defiendo que la dimensión sexual , que está hecha para el contacto tierno y placentero, para el encuentro apasionado y gozoso, siempre que exista ese mutuo acuerdo y la empatía, puede transformarse en una experiencia dolorosa, desagradable o incluso traumática, que les puede acompañar toda su vida, fruto de un aprendizaje inadecuado de los hechos sexuales, que el porno promueve hasta la saciedad ya que, con mucha frecuencia, asocia la sexualidad con la violencia contra las mujeres, niñas y niños . Por esa razón, hay que intervenir preventivamente. Porque entre todos y todas tenemos que parar la lacra de los abusos y agresiones sexuales a mujeres, niñas y niños, un objetivo que realmente merece la pena. Por eso estoy hoy con vosotros y con vosotras.

(*) PornEducation para el finde, ¿te atreves?, es una nueva propuesta, una más, a modo de campaña de sensibilización, que quiere ofrecer contenidos formativos por medio de artículos de divulgación, sobre sexualidad, educación sexual y pornografía, que se publicaran en este blog cada viernes, para leerlos y comentarlos el fin de semana con tranquilidad, con el hashtag:  #PornEducationParaElFinde

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