UNA EXPERIENCIA FORMATIVA CON FAMILIAS DE DOS IKASTOLAS DE NAVARRA

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Tengo el placer de comunicarte que recientemente he sido nombrado Profesor colaborador honorífico por parte de la UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS, para impartir el PRIMER curso universitario que se hace en España y Latinoamérica sobre pornografía y educación sexual. (Aquí tienes más información sobre esta iniciativa pionera) Un título propio de Experto Universitario de este centro académico. Todo un maravilloso desafío. Un sueño conseguido.

Hace unas semanas publicaba dos artículos sobre los colegios ricos y los colegios pobres, (clica aquí si quieres leerlos) intentando establecer algunas diferencias respecto del interés y la participación de las familias y del profesorado, en cuestiones que tienen que ver con el consumo de pornografía violenta en menores, basándonos exclusivamente en nuestra experiencia como formador a lo largo de 44 años.

En ellos, advertía de la preocupante crisis de participación de las familias, que se percibe claramente en la actualidad, en estas iniciativas organizadas por y para ellas. Así mismo hablaba de las Ikastolas -como un apartado significativo del interés por temas novedosos y la participación de las familias de estos centros de enseñanza- señalando que mi experiencia era muy positiva a este respecto.

Pues bien, dos experiencias concretas con la Ikastola San Fermín de Pamplona y la Ikastola Alaitz de Barañain, me han reafirmado en la idea de una mayor atención por estos temas, basándome en la inscripción de padres y madres en las iniciativas (más de 90 personas inscritas en el caso de San Fermín) generalmente mayor que en otros centros educativos, si bien la participación posterior en forma de preguntas, parece que es común a otros colegios, en los que pueden incorporarse interrogantes como los efectos de las pantallas o de los vídeojuegos.

Subrayábamos que, además de las preguntas sobre el porno, aquellas que tienen que ver con la adicción a las pantallas en términos generales, y otros riesgos derivados del acceso a Internet, eran más usuales en los “colegios ricos”.

Dado que el contenido y el ponente es el mismo en todos los grupos, parece razonable fijarse en esos elementos diferenciales.

Con todo, he de reconocer que ver a un nutrido grupo de progenitores, deseosos de aprender, acompañados de algunos miembros de claustro de profesorado, siempre me sirve de acicate y estímulo para seguir considerando, que la formación de los padres y de las madres es el camino a seguir para hacer frente a la omnipresencia del porno violento como referente educativo de sus hijos/as.

Las Ikastolas (para los amigos/as latinoamericanos) son colegios públicos y/o concertados que imparten sus enseñanzas fundamentalmente en su idioma, el euskera. Tienen merecida fama en liderar iniciativas educativas con novedosas metodologías y llevarlas a sus aulas, implicando activamente a profesorado, dirección y familias. En mi experiencia con algunas de ellas, no puedo más que dar fe de esa participación y del compromiso de los/as docentes y familias en empujar, con una sola mano y en la misma dirección, ese modelo.

Es muy probable que sus reivindicaciones históricas, como por ejemplo las referidas al idioma, hayan creado un poso de inquietudes y un estilo particular de apoyo y defensa de sus centros educativos, y de la filosofía que subyace, respecto de la educación.

Cada vez observo con cierta pena, un descenso significativo del interés y la participación de las familias en su propia formación y en las tareas educativas de los centros, participando en la gestión, en coordinación con el profesorado, añorando tiempos pasados. Me temo que es un proceso imparable, de la mano de otros cambios sociales de gran calado: aumento del individualismo, de la intolerancia, de la comodidad…

Sin embargo, en estas experiencias, de las que doy cuenta en estas líneas, no he tenido esa impresión, circunstancia que me alegra enormemente.

Ikastola San Fermín

En concreto la Ikastola San Fermín, una de las más emblemática de la Comunidad Foral, con la que ya tuve un primer encuentro similar hace unos años, me invitó a impartir una conferencia de sensibilización sobre los efectos del consumo de pornografía violenta en menores y jóvenes. De esta iniciativa dio cuenta el rotativo Diario de Noticias. Si quieres leer la entrevista completa, clica aquí.

La inscripción extraordinaria (cerca de 100 personas, cifra impresionante en los tiempos que corren) el interés que percibí a lo largo de la exposición(que la experiencia docente nos evidencia), así como la abundancia de preguntas posteriores, son buenos indicadores de esto que decimos. La mayoría padres y madres (más numerosas significativamente) jóvenes con hijos/as en estadíos prepuberales.

Antes de la intervención, tuvieron la oportunidad de leer algunos artículos, visionar algunos vídeos (publicados en este blog en los apartados correspondientes) y hacer algunas consultas en Internet que les habíamos sugerido y que forman parte del patrón formativo que vengo proponiendo desde hace muchos años. Este tipo de medidas, creo que son una buen instrumento para motivar a los/as asistentes a participar más activamente en el encuentro.

Como era de esperar, las preguntas de manera mayoritaria iban encaminadas a saber con exactitud, la solución concreta y especifica al problema del consumo de porno en sus hijos que, aceptaban irremediablemente, no de buen grado. Es decir la clásica receta que, en mi caso, soy reacio a responder, porque creo que la educación sexual es un proceso y no circunscrita a una charla concreta en un momento determinado de la pubertad.

En cualquier caso, en este grupo, tuve la impresión de que querían profundizar más en la cuestión y, probablemente, continuaremos la formación con un “Taller para madres y padres vergonzosos” donde se profundiza en las cuestiones más prácticas.

Ikastola Alaitz

Con anterioridad, tuve la satisfacción de participar en una conferencia para un nutrido (e increíble por la cifra, en los tiempos que corren) grupo de padres y madres de la Ikastola Alaitz de Barañain, acompañados de algunos/as profesores/as. La mayoría con una edad promedio en torno a los 35- 40 años y, claro, con sus niños/as en ese centro educativo.

Al día siguiente el presidente de la Asociación de Padres y Madres del centro educativo (APYMA) me escribía y, entre otros extremos, me comunicaba lo siguiente:

No contento con lo anterior, el jueves me encuentro en Twitter este amable tuit del presidente de esa APYMA

En consecuencia la satisfacción inicial, se torno en un verdadero placer de haber impartido esa charla, porque no solo la afluencia de padres/madres es menester mencionar, sino su interés y participación en la iniciativa, de la que yo así mismo me beneficio porque conecto con la realidad y la actualizo cada vez que trabajo. Citar igualmente la divulgación que hicieron en un periódico local de este evento formativo y de sus características que puedes leer aquí .

Algunas consideraciones de estas dos experiencias

Las dos conferencias se extendieron más allá de la hora prevista, con todos/as pegados a las sillas, y seguramente a juzgar por la motivación del grupo, tendrá continuidad en un TALLER PARA PADRES Y MADRES VERGONZOSOS, cuyo contenido puedes consultar aquí.

Si tuviera que destacar tres aspectos de los que mayor interés despertaron en ambas audiencias tendría que señalar: ¿Tenemos que hablar de pornografía con nuestros hijos/as? ¿Cuándo tendríamos que hacerlo? ¿Qué decirles? Percibo un cierto temor a “adelantarse” o “pasarse” a la hora de hablar con sus hijos/as y de las consecuencias que ello tendría. Curiosamente esta preocupación por los conocimientos, parece solo darse en las cuestiones que hacen referencia a la sexualidad y no en cualesquiera otras áreas del currículum académico.

Y lo que parece evidente es el miedo a hablar de pornografía. Es un tema que les genera una gran zozobra, hecho por otra parte común a la mayoría de los padres y madres que se plantean algún tipo de intervención.

En ambos grupos, además de dar datos reales de lo que está ocurriendo, les he insistido en que los cambios acontecidos en nuestra sociedad, con la irrupción de Internet, sobre todo en el aprendizaje de los hechos sexuales, ha dado un vuelco total a la situación. Ahora las familias tienen que elegir entre el porno violento, gratis y a diario y del que conocemos sus efectos y consecuencias, o bien mesurar sus propias influencias, su propio poder, en la educación sexual de sus hijos/as.

Ese es el dilema, y no otro, que tienen que decidir y que sabemos parece estar relacionado con el futuro sexual y afectivo de sus vástagos. No pueden delegar, de ningún modo, el privilegio de educar a sus hijos en este área tan importante de su vida, en los modelos pornográficos. De ninguna de las maneras, les repito.

La mayoría de las intervenciones precisaban la dificultad de hablar de ese tipo de contenidos, en una generación como la suya que no tuvo ni siquiera una educación sexual mínimamente científica adecuada y cercana y que, además, estaban tratando de no distanciarse de la revolución, en todos los órdenes, que están generando las pantallas. Una sociedad de personas, grandes y pequeñas, empantalladas y con un cierta dependencia a las mismas.

Dibujo: Pilarín Bayés

Pero, trataba de subrayarles, que tenemos que dejar a un lado los miedos y las vergüenzas para hablar de sexualidad desde muy pronto, porque la educación sexual comienza desde el mismo momento del nacimiento. Hay que instruir y educar a nuestros menores para que sean capaces de afrontar los riesgos sexuales que comporta la generalización de Internet y que puedan elegir rechazar el porno violento que hace tanto daño, porque lo van a tener en la palma de su mano, cuando quieran. La capacitación es, consiguientemente, la clave. La de las familias y la de los profesionales primero para luego poder aplicarla a la gente menuda.

Porque de lo que se trata es de hacer la competencia a la todopoderosa industria del porno violento, mucho más influyente que las industrias del tabaco y del alcohol juntas, o de las drogas, a tenor de que el poder adictivo del porno es extraordinario y es gratis, a cualquier hora del día y de la noche y ofrece como recompensa el placer sexual y dosis elevadas de dopamina. ¿Quién da más?

Mientras no reconozcamos esto, estaremos contribuyendo a reforzar y generalizar lo que vengo denominando generación de #niñosyniñaspornográficos, cuyo desarrollo he realizado en diversos artículos de este blog, por ejemplo este. Una concreción mas exhaustiva lo he realizado en nuestra propuesta educativa TUS HIJOS VEN PORNO.

Y esta es solo una de sus características. Cada día se sube más el nivel de vejación. Anda, mejóramelo. Mi generación de #niñosyniñaspornograficos en su apogeo. ¿Quieres saber más?:

Esta experiencia es un ejemplo muy significativo que me estimula a seguir la senda de la sensibilización y la formación de familias y profesionales, que en los últimos años ha sido apasionante (clica aquí si quieres saber más).

A pesar de las dificultades que Amazon, LinkedIn, Instagram (eliminación de mi cuenta con 5000 seguidores/as) y Twitter, que también suspendió mi cuenta con 18.000 seguidores/as, me pongan. Estos neoliberales americanos, no saben que me crezco con las dificultades, zancadillas y con los guijarros punzantes del camino.

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